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Londres para todos los bolsillos

2012 enero 24

No es difícil encontrar vuelos asequibles a Londres, los hay incluso desde Jerez, aunque tendremos que esperar a marzo. Ésta ha sido mi última espacada, aprovechando unos días libres en el trabajo. Elegí volar desde Málaga, que resulta más económico que desde Sevilla y combinar aeropuertos para aprovechar los horarios (llegar temprano y volver lo más tarde posible).

Uno de los principales problemas de la City es el cambio de divisa y merece la pena estar al loro de la cotización diaria para encontrar el mejor cambio. Yo no lo hice y resultó más caro de lo que esperaba. Lo mejor, sin duda, es contactar con nuestro banco habitual para  que nos haga el cambio (si hay confianza con algún trabajador resulta muy rentable para ahorrar comisiones). El Santander fue el único que no nos pedía sobrecoste, pero la operación on fue nada generosa 1 libra por 1,24 euros. Sin embargo, resultó mucho mejor que el cambio que se ofrecía en los aeropuertos y en las oficinas de la ciudad, que superaba el 1,30 euros.

Parada de metro de Camden Town, el barrio más curioso de la ciudad.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es el transporte público. El metro puede ser de los más caros del mundo, pero ofrece la posibilidad de la tarjeta Oyster, que permite un cierto ahorro. Se trata de una tarjeta de recarga que nosotros adquirimos en la estación central de Victoria. Hay que dejar 5 libras en depósito y el resto a gusto del usuario. Con la Oyster cada viaje sale a 2 libras (2,4 euros) en metro y 1,5 (1,8 euros) en autobús y cada día se pagará un máximo de 7 libras (8,4 euros), a partir de ese importe, todos los demás trayectos salen gratis. Resulta muy útil para moverse por la ciudad, porque ahora que aún hace frío, todo resulta demasiado lejos. Os recomiendo evitar los autobuses porque las obras para los Juegos Olímpicos tienen levantado todo Londres y el tráfico resulta caótico.

Las obras para las Olimpiadas hacen desesperante el paseo en autobús.

Para comer también hay que tener cuidado. Los locales cercanos al Palacio de Buckingham, Piccadily, Oxford y Regent Street, resultan demasiado caros, también los del Soho. Lo mejor es dar un paseo hasta Chinatown, donde además de restaurantes chinos (de mucha mejor calidad que los españoles) hay también otros locales de comida rápida, italianos, vietnamitas, etc, que ofrecen almuerzos por 10 o 15 libras (entre 12 y 18 euros). Otro lugar para comer es todo el entorno de Hyde Park, entre Padington y Bayswater, donde también hay un buen número de locales asequibles. Y el que nos resultó más barato, el mercado de Candem. Tiene un par de calles repletas de puestos de comida de todo tipo, os recomiendo las pizzerías, la que se encuentra frente al puesto de comida mexicana, que hace unas calzone artesanas increíbles (no salió por 5 libras, seis euros, con refresco incluido).

Lo de tomarse una copa resulta más difícil. En el Soho no se encuentran cervezas por menos de 4 libras (4,8 euros), eso sí, tamaño pinta, nada de cañitas. Y mejor no preguntar por las copas, con un refresco de grifo y el hielo casi aguado. Hay que estar atentos porque muchos locales cuelgan el cartel de Happy Hours a eso de las seis de la tarde y merece la pena (nosotros no llegamos a tiempo a ninguno).

 

El Museo de Historia Natural es impresionante, con colecciones de todo tipo.

 

Otro de los atractivos de la ciudad para los viajeros con pocos recursos son los museos. Los más conocidos salen gratis: National Gallery, el Museo Británico y el de Historia Natural. Por cierto, éste último es una pasada. Son un recurso fantástico si el presupuesto se os agota o el día es demasiado lluvioso. Otras atracciones como la Torre de Londres o el Museo de Sherlock Holmes resultan caros (entre 8 y 11 libras).

Llegar al aeropuerto de Stanted nos llevó más de hora y media en autobús.

Y finalmente los traslados al aeropuerto. Si son baratos, resultan tremendamente lentos y si se opta por los rápidos, léase coger el tren, terminan siendo muy caros. A la llegada aterrizamos en Gatwick y decidimos coger el tren que llegaba a Victoria Station en media hora. El capricho no salió por 17 libras (20,4 euros), pero mereció la pena. A la vuelta regresamos por Stanted, que se encuentra más apartado. El billete de tren para este aeropuerto supera las 20 libras, pero la conexión está ahora suspendida por las obras para los Juegos Olímpicos. Nos tocó lidiar con el bus, que tardó más de una hora y media en llegar (la mayor parte del recorrido es solo para salir de la ciudad). El viaje de vuelta nos salió por 10 libras (12 euros).