Skip to content

¿Quién quiere casarse con mi hijo?, el éxito de lo vulgar

2012 octubre 25

Últimamente me pregunto mucho como tiene tanto éxito ¿Quién quiere casarse con mi hijo? Cada jueves, las suegras de Cuatro triunfan en la pequeña pantalla y arrasan en Twitter. El ‘docu-reality’ nos muestra el lado más frívolo y superficial de las relaciones sentimentales de los jóvenes.  Para los que aún no lo hayan visto, el programa  va de cinco solteros que eligen pareja entre una serie de candidatas y candidatos, bajo la estricta vigilancia de sus madres. Nada nuevo, sino fuera  por el elenco de los más variopinto de personajes que lo forman. Unos seres sobrenaturales, frikis en muchos casos,  destrozadores  del diccionario en cuanto abren la boca, de apariencia nada simple si no todo lo contrario, en otros. 

El efecto que está produciendo el reality de ‘Quién quiere casarse con mi hijo’ es  doble. Por un lado la crítica a esas madres que salen ahí y como demuestran públicamente como son, y por otro lado, los ´tróspidos’, o sea sus hijos.  Pero sin duda el peso de toda esta ‘chonilada’ la llevan ellas, las madres. Esas señoras sobreprotectoras  que les encanta escandalizarse ante juguetes eróticos y que lejos de ofender, nos seducen con cada salida de tono y comentarios hirientes. Ante ellas, todo un variado de pretendientas y pretendientes, llenas de tintes y estereotipos, y dispuestas a luchar como lobas en celo, agarrando ‘paquetes’ o seduciendo a sus machos.  Y es que al parecer ninguna madre quiere que su hijo se vaya con cualquier  ‘pelandrusca’, y mucho menos que sea actriz porno o salga en ‘Interviú’. Las mamás quieren que las novias de sus hijos sean idénticas a ellas.  El morbo y la polémica está servida.  Pero, ¿Qué busca el espectador? La única respuesta que encuentro ante el éxito de lo vulgar,  quizás sea  que ante la saturación de noticias de economía, sucesos, miserias, despidos, recortes…la sociedad busca estos programas como modo de escape y entretenimiento. Despejarse de manera fácil y sin complicaciones.  Y mi pregunta es: ¿Quién quiere casarse con estos individuos?