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«¡Ni un centímetro para la desesperanza, Venezuela!»

2016 marzo 16
por Miguel Salvatierra

Leopoldo López es el preso político más conocido del mundo. Condenado a trece años y nueve meses, el pasado 18 de febrero cumplió dos años en cautiverio. Su liberación ha suscitado un clamor internacional en el que han destacado la ONU, el papa Francisco, el presidente Obama y numerosos expresidentes iberoamericanos, incluidos los españoles Felipe González y José María Aznar. Nada ha quebrado la voluntad del régimen venezolano para reconsiderar su condena, calificada por todos los organismos judiciales internacionales de arbitraria e injusta.

Leopoldo López, en el momento de ser detenido el 23 de junio de 2015.

Leopoldo López, en el momento de ser detenido el 23 de junio de 2015.

En la prisión de Ramo Verde también se ha hecho caso omiso de los derechos humanos para los detenidos. Castigos, internamiento estricto, régimen de aislamiento, requisas de escritos y libros, etc., se han prodigado para hacer más duro el cautiverio. Pese a este rigor carcelario, López ha logrado sacar fuera de la prisión una serie de escritos en los que expone sus reflexiones políticas y sus vivencias en la cárcel. Esas notas conforman el libro que acaba de publicarse en España con el título de ‘Preso pero libre’ (Ed. Península) y que el pasado martes fue presentado en Madrid. El acto contó con la presencia de la esposa de López, Lilian Tintori, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el escritor Mario Vargas Llosa y el expresidente Felipe González y el director para América de Human Rights Watch, José Manuel Vivanco.

Su hermana, Diana López, ha sido una de las principales artífices de que este libro salga a luz. Memorizando y llegando a escribir en su propia piel lo que Leopoldo le decía, ya que le estaba prohibido tomar notas, fue conformando un peculiar diario. Hace dos semanas que visitó a su hermano en prisión y explica en Madrid que le vio “sereno, gracias en gran parte a la rutina que, como dice en el libro, se ha convertido en la mejor arma para sobrevivir y mantener su salud física y psíquica. Una rutina que incluye ejercicio, lectura, escritura, sus dibujos y la oración, porque él es un hombre de fe”.

En ‘Preso pero libre’ Leopoldo López alterna su duro día a día en la cárcel y el alto precio de su resistencia pacífica con su visión de futuro para Venezuela y su proyecto político de reconciliación nacional. En uno de sus capítulos se describe la reacción de las autoridades de la cárcel ante una de las protestas desencadenada por el trato arbitrario y la falta de derechos. Al ‘barrotazo’, golpeo puntual a las ocho de la noche de los barrotes de la celda, los carceleros respondieron echando excrementos humanos por las ventanas y cortando durante varias horas el suministro de agua para impedir su limpieza. Este y otros castigos o abusos no han endurecido el mensaje político de Leopoldo. Por el contrario, el ex alcalde de Chacao ha insistido en sus propuestas de reconciliación y a favor de una transición política sin vencedores ni vencidos. “¡Ni un centímetro para la desesperanza, Venezuela! Estoy preso, pero soy libre. Así también está nuestra patria y todos los venezolanos. Estamos presos ante la corrupción, la intransigencia, pero somos libres en muestro potencia de ser libres”, proclama López para avanzar su propuesta de “un nuevo pacto constitucional como mejor garantía de que la restauración democrática no se desvíe hacia la venganza, no se convierta en un pase de factura a quienes han detentado el poder a lo largo de estos años”.

Diana López ve inminente una transición pacífica, ya que “afectos al Gobierno, miembros del propio partido PSUV están pidiendo ya la renuncia del presidente Maduro. Esto se debe, sobre todo, a la grave crisis humanitaria que se está produciendo en Venezuela. Quizá aquí encontremos un punto de encuentro entre la oposición y los demócratas y acometer tras esa dimisión, como dice la Ley de Amnistía, la reconciliación nacional”.

A las dudas que desde el exterior pueda suscitar ese rápido cambio del modelo chavista a un sistema democrático, Diana López, cita al presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, para quien “en los próximos seis meses se tiene que dar una transición constitucional que logre el cambio político necesario para provocar la transformación económica y social”.

Resulta evidente que la suerte de Leopoldo López está vinculada de forma estrecha a la subsistencia del régimen chavista y de su heredero Nicolás Maduro. ‘Preso pero libre’ quiere ser otro aldabonazo sobre la injusta prisión del dirigente venezolano que, sin duda, jugará un importante papel en la normalización democrática que tarde o temprano se producirá en Venezuela.

Leopoldo López consigue que se publique el libro ‘Preso pero libre’, con las vivencias de la cárcel y sus reflexiones políticas