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España, en cabeza de la desigualdad social en Europa

2013 marzo 20
por Miguel Salvatierra

La desigualdad social crece más en España que en otros países de nuestro entorno con especial incidencia en jóvenes, mujeres e inmigrantes por el tipo de empleo que tienen: más vulnerable, más temporal y peor pagado. Las distancias entre ricos y pobres y la diferencia de ingresos nunca habían sido tan amplias en los últimos años. Esta son algunas de las principales conclusiones del primer Informe sobre la Desigualdad en España 2013 realizado por la Fundación Alternativas y dirigido por el catedrático Jesús Ruiz- Huerta http://www.bubok.es/libros/222894/1er-Informe-sobre-la-Desigualdad-en-Espana-2013.

Lectura política

Una de las lecturas de los datos señala a la falta de equidad en la base de la mala relación de la ciudadanía con la clase política y de su creciente desafección, tal como reflejan las encuestas del CIS. Tras Lituania y Bulgaria, España sería el país menos igualitario.

En el repaso que se realiza en el informe sobre algunos países, una de las conclusiones de mayor relevancia es la que se refiere a la gran acumulación de ingresos que se produce entre los sectores con mayor capacidad económica. Según datos de la OCDE, el 1% más rico de Estados Unidos pasó de controlar el 8% de los ingresos totales, antes de impuestos y trasferencias, al 18% entre 1980 y 2008. En el Reino Unido, el mismo indicador entre los años setenta y 2005, implicó un aumento desde el 7,1% al 14,3%. En otros países, como Francia, la evolución no fue tan acentuada aunque los porcentajes de ingresos fueran elevados. En el país vecino el indicador se mantuvo en el entorno del 8% entre los años ochenta y dos mil.

Un hombre pide limosna en la puerta de una sede bancaria en Zaragoza. Efe

Un hombre pide limosna en la puerta de una sede bancaria en Zaragoza. Efe

En este marco, España presenta un caso singular, ya que mientras en los años ochenta en buena parte de los países de la OCDE aumentaron las diferencias de renta entre hogares, la desigualdad disminuyó en nuestro país. Por el contrario, la etapa de bonanza económica, que se prolongó desde mediados de los noventa hasta el inicio de la crisis, apenas albergó avances en la distribución de renta en España, aunque hubo mayor extensión del empleo de bajos salarios y se redujeron las diferencias salariales, fruto sobre todo de la burbuja inmobiliaria.

Caída de las rentas más bajas

Como ha señalado uno de los autores de la investigación, Luis Ayala: “El crecimiento de la renta media no sirvió ni para estrechar las diferencias de renta entre los hogares ni para aliviar el riesgo de pobreza de una proporción considerable de la población”.

Según el informe, la crisis ha provocado en nuestro país un hundimiento en términos reales de las rentas más bajas mientras que las medias se han sostenido y las altas han seguido creciendo. Este perfil tan regresivo no se habría producido en ningún otro país europeo.

Los recortes con especial efecto en sanidad, educación y prestaciones sociales habrían acentuado las carencias de esos sectores más vulnerables. Con vista al futuro, los autores del informe no son nada optimistas al señalar que niveles mejores de empleo no significan que recuperemos los índices de equidad social. También se hace hincapié en que las sociedades más igualitarias son además más eficaces económicamente y menos corruptas.   

 Ningún país de nuestro entorno ha sufrido un retroceso tan acusado del sistema de bienestar, según el informe realizado por la Fundación Alternativas