La comida y el sexo: los afrodisíacos

“Me arrepiento de todas las dietas, los deliciosos platos rechazados por vanidad, como lo siento por todas las oportunidades de hacer el amor y lo dejo ir para cuidar de los asuntos pendientes o virtud puritana”. Así comienza Afroditade Isabel Allende, un libro en el que la autora nos brinda recetas afrodisíacas y consejos para los amantes. ¿Funciona realmente la comida en el sexo? Sí, absolutamente. Y a través de esta serie de consejos te demostraremos cómo:

 

Recetas afrodisíacas

1. Comer una manzana en forma de corazón

Antiguamente, era el símbolo del pecado original, una metáfora sobre el deseo y la nutrición perfecta, sabrosa y saludable. La fruta por lo general contiene todos los elementos básicos para transformar cualquier comida en sentidos y sensaciones que agudicen el placer y los sentidos. Toda la fruta puede llegar a ser la base esencial para los platos afrodisíacos, pero, por supuesto, el efecto es mayor si la comida también se añade al encanto de lo exótico. Así que si tienes la oportunidad, hacer abastecerse de coco, maracuyá, aguacate y fruta de la pasión.

 

2. El chile

Esta especia, gracias a sus principios activos, su sabor, su color y sus múltiples cualidades, sin duda es una de las plantas más adecuadas para estimular el deseo sexual y nos pone también en condiciones para satisfacernos. Brillante y de sabor agresivo, sin duda tiene un atractivo en sí mismo de una naturaleza sexual. Si se añade a esto la gran cantidad de vitamina E que contiene la vitamina de la fertilidad y que potencia la sexualidad, además de su color cálido, el rojo, el color de la sangre.

 

Fragancias que conquistan los sentidos de los hombres

1. El VIP

El VIP (polipéptido intestinal vasoactivo) está involucrado en el cierre de las comunicaciones arteriovenosas, el origen de la tumescencia fenómeno de tejidos eréctiles: en otras palabras, es quizás el VIP que causa la erección en los seres humanos y fenómenos similares en las mujeres. Cuando el cuerpo aumenta su producción de VIP, el resultado es una dilatación de los vasos periféricos, la circulación sanguínea y el aumento de la frecuencia cardíaca, así como el aumento de la tasa de respiración. En resumen, la pimienta y el chile causarían vasodilatación en la zona lumbosacra, que incluiría los genitales, todas las reacciones relacionadas con la excitación sexual, así como las reacciones causadas por los alimentos picantes.

 

2. Jazmín

Esta hermosa flor se cultiva en todo el mundo y en España se utiliza para los licores de sabor. Por favor, ten en cuenta que las semillas de jazmín son venenosas y escoge las partes frescas de la planta que florezcan en la primavera y el verano.

 

3. El jengibre

Se utiliza en bebidas diseñadas para excitar los sentidos. Tomado en dosis razonables, debido a los impulsos saludables; en dosis excesivas irrita el intestino. Disponible en las tiendas naturistas.

 

4. Nuez moscada

No es particularmente eficaz para las mujeres, tiene la reputación de ser más efectivo en el hombre.

 

5. Orégano

Es un buen agente excitante para el olfato y el sabor en las comidas.

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Fuente:www.universitariascatalanas.com

Sexualidad femenina: el papel de la satisfacción

La sexualidad femenina ha cambiado radicalmente gracias a la revolución sexual de finales de los años ‘60 y que hizo presión sobre los hombres y mujeres en términos sensitivos. Anteriormente, muchos hombres concebían únicamente las relaciones sexuales como el acto de penetración sin ningún tipo de caricia o estímulo. Mientras que la mayoría de las mujeres querían un contacto físico introductorio tierno combinado con otras maneras de expresar la intimidad sexual.

 

En los últimos años, algunos sexólogos han señalado que estamos en un proceso de creación de un nuevo lenguaje sexual expresivo. Más allá de los mitos, las mujeres están demostrando a los hombres lo que quieren físicamente, mientras que los hombres se están abriendo cada vez más con su pareja sobre el sexo en lugar de improvisar en todo momento; aceptando el erotismo de la participación mutua completo en un nuevo concepto de intercambio sexual.

 

La capacidad de una mujer para expresar sus necesidades y emociones sexuales es fundamental para el bienestar de la pareja y su armonía. Por ello, ha llegado el momento en el que las mujeres tienen que romper el silencio y hablar con sus parejas, dejando atrás estas conversaciones renegadas únicamente al mundo de las escorts.  Tanto para hombres como para mujeres, la función sexual puede ser considerada como un “círculo virtuoso” que combina el deseo, la excitación, el orgasmo y la satisfacción. He aquí sus definiciones:

 

  • El deseo: el deseo sexual es el resultado de varios factores internos y externos que provocan la necesidad de llegar a la relación sexual. Es un fenómeno interesante que, en las mujeres, está influenciada por diversos estados psicológicos y emocionales, por el ciclo menstrual, el embarazo, etc.

 

  • Excitación: cuanto mayor sea la intensidad de la excitación física y mental, mayor será la probabilidad de tener un orgasmo intenso y satisfactorio.

 

  • El orgasmo: El orgasmo depende del nivel de excitación mental y física, y es alimentado por una intimidad erótica creada entre los compañeros sexuales.

 

  • Satisfacción: expresa el juicio personal y subjetivo sobre el acto sexual.

 

La intensidad del deseo y la excitación, la calidad del juego erótico, la intensidad de la implicación emocional, así como la complicidad son factores que influyen en el grado de satisfacción que una mujer durante el acto sexual.

Claves para entender a los adictos al sexo

adictos al sexo“Cuando se oye hablar de los adictos al sexo, quien más quien menos esboza una sonrisa. No lo podemos evitar”, así afirma la gerente de la agencia Eulalia Roig. A aquellos que no padecen esta adicción les resulta hasta cierto punto ridícula. “¿Quién no ha escuchado frases como: a mí también me gusta el sexo, pero no voy por ahí tirándome todo lo que respira?”, señala. Sin embargo, esta adicción es cada vez más común y depara situaciones muy problemáticas a quien la padece.

Según la Wikipedia, la adicción al sexo o sexo compulsivo (también conocida como ‘donjuanismo’) se refiere a un conjunto de conductas con formato repetido y de carácter compulsivo dirigidas a mantener relaciones sexuales, habitualmente con diferentes parejas, con el fin de satisfacer un intenso y frecuente deseo sexual.

Tal y como apunta Eulalia Roig, algunos casos se han hecho famosos. El golfista Tiger Woods, deportista de élite, sereno y amable aparentemente, se convirtió hace unos años en uno de los célebres representantes de la adicción al sexo. Al parecer, contaba con una cantidad innumerable de amantes y no podía controlar sus deseos. Al hacerse pública su situación tuvo muchos problemas con su mujer que influyeron notablemente en su rendimiento deportivo.

Michael Douglas, Martin Sheen, Sharon Stone, George Michael… Un montón de famosos han sufrido o sufren esta adicción lo que les ha acarreado problemas más o menos graves en su vida cotidiana y en sus trabajos. Pero la adicción al sexo no es un ámbito exclusivo de famosos o famosillos. Son muchas las personas anónimas que sufren este problema. En algunos casos, especialmente en el ámbito masculino, puede originar unos elevados gastos. Y es que si no se puede cumplir con los deseos por las buenas, se hará por las malas, es decir, pagando.

¿Cuáles son los síntomas? Según Eulalia Roig, podríamos enumerar algunos: masturbación compulsiva, pagar por tener sexo, ser aficionado a los encuentros de una noche, promiscuidad, tener varias relaciones al mismo tiempo… No obstante, tampoco hay que alarmarse. Esta adicción parte de una premisa diferente al resto. El sexo, en sí mismo, no tiene nada de malo. El alcohol, el juego o las drogas tienen componentes negativos aunque los disfrutemos con moderación. Disfrutar de la sexualidad con libertad y en grandes dosis no supone ser adicto.

¿Por qué la pornografía es legal y la prostitución no?

escortsSi la prostitución es ilegal, ¿por qué el porno es legal? Es una de esas preguntas que una vez te han hecho, es posible que se queden en tu mente dando vueltas durante días. Es también una pregunta que pocas personas llegan a hacerse, quizás porque forma parte del tabú que es el sexo. Sea como sea, vamos a intentar despejar un poco el asunto e intentar darle una respuesta a este interrogante. Lo primero es definir los términos.

El negocio de la pornografía se basa en el pago del cliente para ver a otras personas teniendo sexo entre ellas, sin que él sea parte activa de la relación sexual. La prostitución se entiende como el acuerdo bilateral entre una profesional del sexo y un cliente de intercambiar sexo por dinero.

La RAE ofrece la siguiente definición de la palabra “prostituta”: persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero. Tomando esta definición objetiva y racional, ¿no deberíamos llegar a la conclusión de que también los actores porno se prostituyen?

En el negocio del porno, una primera persona paga a una segunda para tener sexo con una tercera, mientras que en la prostitución, la persona A le paga a la persona B para tener sexo con ella. Teniendo esto claro, alguien podría pensar que la solución para que la prostitución sea legal al nivel de la pornografía es que un amigo del cliente sea quien realice el pago.

Según un artículo de la CNN, la diferencia radica en que en una película porno, todos los que aparecen están siendo pagados para participar en ella y tener sexo delante de la cámara, mientras que en la prostitución, una de las partes paga para disfrutar del sexo.

La línea que separa la prostitución de la pornografía es muy fina, tanto que hay que acercarse mucho para distinguirla. Lo único que está claro es que lo que las diferencia es la motivación de los participantes en el acto sexual; mientras ambas partes estén recibiendo dinero, no se considera prostitución, ya que no se está vendiendo el cuerpo directamente si no el espectáculo que con él se lleva a cabo.

La legalidad de la actividad de las prostitutas y de las escorts de lujo ha sido durante muchos años, y sigue siéndolo, un tema controvertido. Lo que es evidente es que tanto escorts como actores y actrices porno siguen trabajando y existiendo, cada uno con una protección legal muy distinta para dos trabajos que no difieren tanto.

La pareja ideal

A pesar de que los medios de comunicación, durante toda la historia, nos han querido imponer un modelo sexual a nuestra (posible) pareja, cada uno de nosotros tenemos nuestro propio modelo ideal, casi siempre relacionado directamente con los rasgos familiares.

pareja ideal

Es decir, aunque todos busquemos la simetría en los rasgos, que esté sano o sana generalmente, y todos los factores que llamamos objetivamente “normales”, no quita que a mi me gusten más rellenitas o bajas de estatura o pelirrojas, me chiflan las pelirrojas, je je. Todo depende de lo “familiares” que resultan a nuestros ojos la persona que tenemos en frente. Puede que seas blanco y europeo, pero te atrae una chica japonesa que conociste o viste en alguna ocasión. Entonces dirás que ya no son los rasgos familiares el factor de atracción. La respuesta es muy sencilla: buscas una aventura, lo exótico.

Pero si realmente te enamoras de esa chica como para compartir con ella tu vida, mira bien, porque algún familiar tuyo tiene los rasgos algo “orientalizados”, es decir, cara redondita y ojillos pequeños o rasgados. Si además es algo regordeta, mira a tu madre que quizás se le asemeje más de lo que piensas. Si es completamente diferente, incluso en el hablar, pocas veces se trata de una relación duradera. Hay excepciones, pero incumplen nuestra naturaleza de sociedades cerradas, de grupos diferenciados, éxito en parte de los homo sapiens en su evolución.

Con esto quiero decir sencillamente que los modelos generalizados cambian como las modas. Ninguna Venus de la Antigüedad ha sido representada con las medidas 90-60-90, más bien tenían una cintura de 120. Ni siquiera más cercanos en el tiempo encontramos las medidas “barbys” de ahora, sólo hay que mirar a los maestros de la pintura, Goya, Rembrandt, por decir algunos, tanto al retratar como al imaginar sus mujeres en los lienzos, sólo aparecen en las escenas delgaduchas cuando quieren mostrar la miseria y el desamparo.

Así que mi reflexión y consejo es el siguiente: todas las mujeres son hermosas y los hombres, guiaros siempre por vuestro instinto y no por las modas, porque no siempre es oro lo que reluce tras un cuerpo que parece atlético. Está bien intentar imitar esos cuerpecitos que salen en la tele, haciendo ejercicio y llevando una vida sana, pero eso no significa que al lograrlo se sea mejor persona ni mejor amante.

El último cine X

Hace unos días, el diario El País mostraba un interesante artículo sobre una de las últimas salas de cine X de Madrid. Sin duda, los tiempos van cambiando y las costumbres también. En los años 70 en muchos países occidentales y a partir de los 80 en España se dio un boom de salas que proyectaban películas eróticas o pornográficas. Por aquella época, aun no se había extendido el mercado del video y, ni muchos menos, internet.

garganta profunda

En 1972 aparecía Garganta Profunda, una de las cintas pornográficas más famosas de todos los tiempos. Con un presupuesto mínimo logró un éxito arrollador, proyectándose también en salas convencionales. La tremenda rentabilidad de aquel film, enseñó el camino a una industria que pronto se ocuparía del sexo. Los presupuestos crecieron a la par que los aficionados acudían en tropel a las salas X a disfrutar abiertamente de cine erótico o pornográfico.

Aparecieron estrellas del sector como Dirk Diggler, al que Mark Wahlberg y Val Kilmer interpretaron en sendas películas, y los productores hacían fortuna con un negocio que comenzó a cambiar en los años 80 con el video. Los presupuestos empezaron a reducirse y la calidad técnica de muchas películas también. Pero el negocio se supo adaptar. Pero el golpe de gracia llegaría con Internet.

Paralelamente, los cines X han sufrido esta crisis de la industria. Los aficionados ya no tienen que salir de la habitación de su casa para disfrutar de un montón de material pornográfico o erótico. Las salas X han ido desapareciendo y con ellas un testimonio de la liberación sexual de las últimas décadas de siglo XX.  Mientras tanto, el Cine Alba de Madrid se mantiene al pie del cañón recibiendo a algunos incondicionales. ¿Hasta cuándo?

Las edades de Lulú

Es lo más común que todas las grandes películas estén basadas también en grandes obras literarias y eso es lo que ocurre con “Las Edades de Lulú”, que es un best sellers como novela y un gran éxito en las salas de cine españolas y americanas, aunque sólo se permita la entrada a adultos, pues está catalogada incluso como pornográfica en algunos países, con la “XX”.

Las edades de Lulu

La novela está incluida en la lista del periódico “El Mundo” dentro de las 100 mejores novelas del siglo XX. Es una obra de Almudena Grandes y está traducida a 19 idiomas. Bigas Lunas encontró enseguida el filón tras la lectura de esta magnífica obra erótica y la llevaría al cine un año después de su publicación, en 1990.

 

La película estaba en principio pensada para que Ángela Molina interpretase a la protagonista, pero no se “atrevió” y tuvieron que buscar otra que encajara en el papel. Así Francesca Neri pasó por el cine español, de manera excelente, en un papel difícil, donde supo transmitir toda la sensualidad y el dramatismo posibles. Los actores son Óscar Ladoire, Javier Bardem y Fernando Guillén Cuervo. Rosana Pastor y María Barranco cerraban este plantel de buenos actores.

 

Es difícil que a estas alturas de los tiempos una película “sorprenda” al espectador con este tipo de argumentos, donde la sexualidad femenina “salga” de lo más profundo de la intimidad y nos muestre sus secretos más inconfesables. Seguramente hace 30 años estaríamos ahora mismo hablando de “escándalo obsceno”, de haberse rodado en aquel entonces, pero ahora admitimos unos límites algo más atrevidos. Un recorrido retrospectivo por los problemas que la Mujer y su sexualidad sufrían en el pasado, siempre es un argumento excelente y nos viene de perlas cuando trasmiten todo el morbo posible a las escenas eróticas, tanto cuando Lulú tiene 15 años, como a los 30. En todas las listas de idioma español consultadas, “Las Edades de Lulú” se considera  una de las 10 mejores películas eróticas de todos los tiempos.

El matrimonio: estado natural del ser humano?

matrimonio

En las escuelas de todo el mundo, o en casi todas, cuando nos enseñan cuál es el estado natural de las especies, en cuanto a la reproducción se refiere, nos dicen que las gaviotas o los periquitos son monógamos, como otro largo etc. de parejas del mundo animal. Y al referirse al ser humano, nos dicen que nuestro núcleo social es la familia, y que al igual que las especies monógamas, nuestra pareja es “forever”.

La idea del matrimonio surge de ese amor para siempre,pero, al mismo tiempo, la teoría del evolucionismo nos enseña que somos animales adaptables, de ahí nuestro éxito como especie. Para unir estos dos conceptos de forma comparable: somos capaces de comprometernos con una pareja de por vida, pero si la otra sufre un accidente, o desgraciadamente desaparece (aunque sólo sea temporalmente), nos adaptamos buscando otra. ¿Hacen lo mismo otras especies monógamas? Algunas si y otras no se reproducen más cuando ha perdido a su pareja.

Esa es nuestra hipocresía como especie, o nuestra contradicción: convertimos en un “dominio” el estado de pareja, con ciertas reglas establecidas y sellamos en letras de oro y sangre la palabra “fidelidad”, pero como también pertenecemos a la naturaleza como seres que se adaptan a su entorno, evolucionistas, si quebrantamos la norma tampoco nos salimos demasiado del patrón, ni nos parece “extraordinario”.

Así tenemos que ya nos parece hasta “natural” contar varias parejas a lo largo de una sola vida, personas que se casan 3 ó 4 veces y teniendo descendencia en todas las relaciones. Luego propongo cambiar ese concepto en los libros de texto por “pluralidad de contratos como pareja”, “contratos indefinidos de matrimonio”, o algo similar para definir nuestras relaciones sociales y que derivan directamente en nuestra reproducción como especie. Porque polígamos, estrictamente hablando, todavía no lo somos en general, pero en la práctica si.

En estos momentos, la juventud y gran parte de la franja de edades que van desde los 30 a los 50 años, ha establecido una relación más superficial y menos exigente emocionalmente, “el amigo con derecho a roce”, un estado que se me antoja también natural e involucionista, ya que así imagino nuestras relaciones como especie en los albores de los tiempos, cuando no nos preocupábamos de contratos, tan sólo de disfrutar de nuestra sexualidad “todos con todos”.

Relatos eróticos: Explorando otros lugares

Hacía ya bastante tiempo que no salía con mi pareja. La semana pasada quedé con ella en su día libre, así que la llevé a cenar en el restaurante cerca de mi hotel. La noche estuvo animada y nos fuimos a bailar a una sala cercana donde el más joven tenía 50 años. Nos reímos a tope con esa música típica de verbenas y cogimos incluso una chispa graciosa por el cava ingerido. Así que en unas horas, decidimos tomar una última copita en la habitación del hotel donde me alojo normalmente.

Sexo anal

Una vez en la habitación, nos acomodamos en los pequeños sofás que rodean la cama y hablamos de las ocurrencias en la pista de baile “para jubilados”. Tema a tema, llegamos sin pensarlo a hablar sobre nosotros, sobre nuestros íntimos gustos en la pareja amante. Ella me dijo que le gustaba que la penetraran por delante, tendida y con las piernas cerradas sobre él. Yo me quedé pensativo, no sabía muy bien qué posición me gustaba más, pues todas me gustaban, pero le confesé que en una ocasión penetré a una chica por el culito y me gustó mucho. Mira, le dije, hasta se dejó la chica del Club de escorts, olvidado en la habitación, un pequeño plug que te lo abre para que resulte más placentero.

Ella se rió largamente. En realidad parecía que lo tuviese preparado. Ella entendió enseguida que quería penetrarla analmente, pero le juré que no. Al instante se desnudó y saltó a la cama: “vamos a probarlo” y empezó a lamer el pequeño plug y a pasarlo por la entrada de su ano y a estimularse el clítoris suavemente. Cuando me desnudé, salté junto a ella y de bruces metí la lengua por todo su sexo y por el ano, introduciéndola para que se dilatara de poco a poco. Cuando el plug entraba y salía con facilidad, estando todo bien lubricado, la penetré por el ano lentamente, sintiendo un inmenso placer a la vez que ella se estremecía. Era fantástica la postura del perrito, deseaba que nunca terminara el coito anal, cuando más profundo llegaba, más le gustaba a ella. Eso sí, luego la contenté haciéndole el amor por delante, como a ella más le gusta.

 

Cibersexo

Cibersexo

En el sexo virtual entran en juego, por supuesto, las nuevas tecnologías. Aunque no es un invento reciente. Ya hace años que las parejas han explorado las posibilidades de los chats y las webcams para disfrutar de sus relaciones sexuales, ya sea porque acaban de conocerse online o porque quieren probar algo nuevo. Porque el sexo sin coito existe, y es muy placentero e igual de satisfactorio. Si no fuera así muchos artículos de sex shop no existirían, porque muchos de los juguetes eróticos que encontramos en las tiendas sex shop están dirigidos a la masturbación.

Como en toda actividad íntima es esencial la protección, en este caso de nuestra privacidad. Si mantienes cibersexo con desconocidos es recomendable comenzar utilizando el chat y activar la webcam solo si sientes la confianza suficiente para hacerlo.

Una vez elegida la persona con la que vas a jugar debes tener claro que la imaginación es esencial. Es muy común que las personas implicadas recreen una escena en la que están juntos mientras describen qué harían en cada momento, a sí mismos y al otro. También que describan la situación real y pidan a su pareja que realice las acciones que ellos harían, como caricias o masturbación guiada.

El sexo por chat es una forma anónima de disfrutar de las sensaciones, del deseo y la excitación. Puedes pedirle a tu compañero que relate qué cosas querría hacerte y si es un buen narrador pasarás un rato maravilloso. Si llevas tiempo dándole vueltas a la idea de mantener cibersexo, puedes animarte si te pasas por un sex shop. Es interesante un kit básico de masturbación con lubricantes y un vibrador; es económico y en cualquier sex shop lo tienes. La idea de incluir artículos de sex shop en tu sesión de sexo por chat puede darle una nueva dimensión a la experiencia.

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