Skip to content

España prefirió empanada

2012 junio 19
por Ignacio Tylko

Distraída quizá por tanto rumor de tongo, un pelín soberbia porque quizá infravaloró a los croatas, con poca frescura, sin hambre, sin contundencia y con dudas en todas sus líneas, España rozó el drama en Gdansk. Nada de bizcochos o pasteles. Le va más lo salado. Preparó una empanada seca y rancia, la metió en el horno, la cocinó y no se quemó de milagro.
Por la suerte, el gol postrero de Navas y, justo es reconocerlo, el amigo Wolfang Stark, en la lista negra por cierto de José Mourinho, España evitó un ridículo comparable a la Eurocopa de 2004 con Iñaki Sáez. O mayor si cabe, porque la calidad de este grupo es muy superior. Pero posee la suerte del campeón y las instituciones la respetan más mucho más. Si hay ‘Villarato’, también ‘Platinato’.
A un rey de Europa y del mundo no le atracan ya de la forma que lo hizo el egipcio Al Ghandour en Corea, ni como le robaron a la España de ‘farolín’ Clemente en esos cuartos de final del Mundial de Estados Unidos ante la Italia del duro Tassotti. Para que nos entendamos, ahora la tratan como al Real Madrid y al Barça en la Liga española. Sí, porque el plantillazo de Ramos es alevoso y quedó impune, y el agarrón continuado de Busquets no solo es penalti sino también intento de suicidio.
Del Bosque es inteligente y sabe que este partido sirvió de lección para el resto del campeonato. Sus jugadores dicen haberla aprendido. España alcanzó los cuartos como líder de grupo pero está espesa, más bien lenta y sin chispa. Brilló solo ante la débil Irlanda y frente a Italia solo cuando vio todo el perdido. Hay que recuperar el espíritu de hace cuatro años, cuando ‘La Roja’ aniquiló a sus rivales con un arma de destrucción masiva: el tiqui taca. En Sudáfrica se coronó para siempre, pero ya no alcanzó el nivel de Austria y Suiza. Preciosa lección de ‘juego limpio’ pero infame empanada.