El Colegio de Arquitectos de Cádiz se ha dirigido a la Junta de Andalucía para insistirle en que reconsidere su actitud con respecto al inmueble que alberga la Escuela de Náutica de Cádiz. En un escrito dirigido a la Consejería de Economía y Hacienda -de la que depende este edificio, aunque el Centro Náutico Pesquero pertenece a la Consejería de Innovación a través de su órgano Ifapa-, solicitan a la Administración autonómica que le haga llegar una copia del informe sobre el estado en el que se encuentra el edificio y que realizó la empresa Vorsevi. La Junta de Gobierno del colegio se ha comprometido con la Junta a elaborar una valoración de este documento en un plazo no superior a 15 días.
También solicitan que se cambien las bases del concurso de contratación de obras en este inmueble para que las empresas participantes «puedan entender el derribo como una posibilidad y no como una imposición de la convocatoria», para lo que necesitarán obtener una copia del citado informe, señaló el decano de los arquitectos gaditanos, Ramón Pico. En un comunicado reveló que han pedido la inclusión con carácter de urgencia del edificio en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía, que el colegio califica como «magnífico ejemplo del movimiento moderno».
La Administración autonómica tendrá que pronunciarse sobre esta serie de peticiones y, mientras tanto, será el IES Rafael Alberti, de la barriada de La Paz, el que acoja a partir del próximo lunes la realización de los tres exámenes que aún quedan pendientes antes de la finalización del presente curso académico. El director de la Escuela de Náutica, Pedro de Hoces, explicó que el número de alumnos que tendrán que desplazarse hasta el Rafael Alberti para examinarse ronda el centenar.
El jefe de Personal del Ifapa acudió ayer al centro desde Sevilla para informar a los empleados sobre cuál es la situación y las perspectivas de solución futura. El presidente del comité del personal laboral, Javier Cabarcos, negó que en esta reunión se haya aclarado el futuro de la escuela y de su personal. Señaló que el directivo no les ha asegurado una reubicación definitiva en la capital y tampoco les ha confirmado que vayan a ser reinstalados en San Fernando, como viene manteniendo el delegado del Gobierno autonómico en la provincia, José Antonio Gómez Periñán, en los últimos días. A este respecto, Cabarcos ironizó sobre el tema y calificó como una casualidad que el delegado supiera más que nadie sobre el todo el asunto.
El representante de los empleados manifestó a la dirección del centro y a los trabajadores, explicó Cabarcos, que el motivo del cierre se escapaba de las instancias del organismo del que depende la escuela -el Ifapa- y que la orden venía de las alturas, en referencia a órganos de dirección de elevado rango competencial, aunque no se reveló el nombre.
Los ánimos en el Centro Náutico Pesquero están crispados por la incertidumbre y el desconocimiento sobre lo que sucederá a partir del próximo viernes, día en el que el edificio deberá haber sido desalojado por completo tras 40 años como sede de este centro de formación.
El intento de la Junta de Andalucía de derribar el edificio de Náutica ha destapado una realidad que hasta ahora había circulado sólo por los pasillos de las instituciones académicas: la desprotección del patrimonio arquitectónico más reciente. La arquitectura moderna se enfrenta a la incomprensión e indiferencia de políticos y vecinos, con tan sólo un puñado de voces que alertan de esta sangría que afecta a los mejores edificios del siglo XX. En contra de la arquitectura de los últimos cien años juega también ese criterio estético subjetivo que permite hablar de edificios feos y bonitos y no de calidad. El año pasado, la celebración de la sexta edición del Congreso DoCoMoMo puso la primera piedra con la Carta de Cádiz, un documento que lucha contra la desaparición de los edificios más relevantes del Movimiento Moderno.
La Junta pasa la pelota de la decisión de derribar, total o parcialmente, la antigua Escuela de Náutica a otro tejado. Si el martes el delegado de Gobernación, José Antonio Gómez Periñán, daba prácticamente por hecho el derribo, ayer el dirigente informaba de que la decisión no era firme y de que se abre un concurso de proyectos en el que los arquitectos pueden presentar alternativas de obra que contemplen derribar el inmueble de La Caleta «en su totalidad o en ninguna parte». Eso sí, el delegado ha indicado que un informe encargado a la empresa Vorsevi revela que el edificio está «gravemente enfermo» y que la estructura presenta «múltiples patologías».
El barco está a punto de irse a pique. El edificio que acogió durante años la Escuela de Náutica de Cádiz (frente a la playa de la Caleta y hoy Instituto Náutico Pesquero) será demolido por su actual propietario, la Junta de Andalucía, para construir un nuevo inmueble y destinar diferentes sedes oficiales. El mástil que ha presidido durante casi 40 años la avenida Duque de Nájera caerá bajo la marea de las piquetas en las próximas semanas.
El patrimonio gaditano no había gozado de tanta protección a lo largo de su historia como ahora. Nunca hubo tantas leyes -y tan estrictas- que preservaran nuestro pasado, en un intento sin precedentes de congelar esa postal en la que se ha convertido el casco antiguo. Y sin embargo, ésta es la época en la que más se está destruyendo. Ésa es la conclusión a la que llegan algunos historiadores y amantes del patrimonio, entre ellos, algunos de los que se reunieron en un nuevo encuentro del Observatorio del Patrimonio creado por LA VOZ: dos historiadores (Lorenzo Alonso de la Sierra y Alfredo Serrano), el arquitecto Carlos Delgado y el director de la Escuela de Arte de Cádiz, Luis Gonzalo González.
La comunidad de propietarios del número 6 de la calle Ruiz de Bustamante pedirá responsabilidades a la empresa promotora encargada de los trabajos que se están acometiendo en la finca colindante por el deterioro que ha sufrido el inmueble desde el inicio de la construcción. Los siete vecinos de la finca mantuvieron una reunión el pasado miércoles para estudiar acciones que impidan la aparición de más grietas en la finca. 
