Un lugar para tapear en Jerez.
Paco de Lucía, “honoris causa” en Boston
Paco de Lucía, un doctor ‘honoris causa’ con duende

El duende flamenco de Paco de Lucía y su guitarra ya forman parte del exclusivo grupo de músicos, entre los que figuran David Bowie, Sting, Aretha Franklin o Duke Ellington, que han sido investidos doctor ‘honoris causa’ por el prestigioso Berklee College of Music de Boston (EEUU).
Las Glosas se presentaron en la Escuela de Hostelería de Jerez
Fuente: Jerezania.com
El Grupo Romero Caballero rindió este pasado lunes 15 un luminoso homenaje a la glosa. A la glosa como género literario. A la glosa como corolario del detalle. A la glosa como subrayado de lo inadvertido. A la glosa como exaltación y como gravitación de lo apenas perceptible. A la glosa como canción de amor a la Semana Santa. A la glosa como lírica de lo efímero. Con la presentación del libro ‘Glosas a la Semana Santa’ del periodista y director de Jerezania.com Manuel Sotelino Polonio como base, como atractivo cultural, como banderín de enganche, como acicate y como incentivo, esta convocatoria reunió a numeroso público que se deshizo en elogios en virtud de una propuesta –también escénica- que satisfizo sobremanera a la concurrencia. Porque hubo de todo: discurso del jefe de Comunicación del Grupo Romero Caballero Marco A. Velo, análisis y lectura –a viva voz- de varios capítulos contenidos en el libro ‘Glosas a la Semana Santa’ a cargo de su mismo autor Manuel Sotelino, proyección de imágenes semanasanteras según la mirada artística del fotógrafo José Antonio Álvarez Barea (a la sazón ilustrador gráfico de la obra de Sotelino) y, como magistral epílogo, una saeta –atronadoramente sublime- de Lola Vega.
La presentación e introito del acto asentó en las palabras del responsable de Comunicación del Grupo Romero Caballero Marco A. Velo una defensa acérrima y una enérgica reivindicación de la glosa como género literario en sentido estricto que además encuentra en la calidad de párrafo su mejor significante. Velo indicó que “hoy rendimos puntal y puntual homenaje a la glosa. Y entiéndase como tal una pieza literaria muy en boga en las vanguardias del París del dadaísmo, allá cuando periodistas de la talladura semántica de César González-Ruano reinventaban el viejo columnismo en el maridaje del novísimo articulismo literario”.
“La glosa –continuó argumentando Velo- que acunó y acuñó en su jerga y en su acento idiomático don Eugenio d’Ors, valedor y veedor, fundador y fundator del concepto –moderno y hodierno- no sólo de la terminología sino de su aplicación práctica a la cantidad y a la cualidad del conjunto de párrafos que giran sobre el eje de un mismo epicentro temático. La glosa –en su aliteración, en su condensación, en su elaboración- exige la forma de los buenos embutidos: es decir: amarre por los extremos y libertad de engrose, de recetario, de enjuague prosístico y poético en su interior, en sus tripas, en su grosor”.
Manuel Sotelino desarrolló una muy edificante e ilustradora explicación de los antecedentes inmediatos, de la génesis y de la suerte de casualidades que –a la postre- derivaron en la publicación del libro ‘Glosas a la Semana Santa’ (compilación de glosas escritas y leídas por Sotelino durante ocho años, durante ocho tiempos de vísperas, durante ocho Cuaresmas en el programa radiofónico de la Cadena COPE Carrera Oficial). “¿Se le puede escribir una glosa al vacío, al vacío de las Casas de Hermandad, cuando ya todo su patrimonio, próxima la Semana Santa, está en los templos? Pues sí, claro que se puede”, afirmó Sotelino para puntualizar seguidamente que “la Semana Santa es un escenario tan mágico y tan rico en matices, tan barroco en definitiva (con sus múltiples recovecos, con su diversidad, con su pluralidad) que permite el glosario de todos sus aspectos. Siempre se podrá seguir escribiendo glosas en torno a las cofradías, a las hermandades, a su realidad, a su interpretación”.
En efecto, la Semana Santa es un hervidero de motivaciones para el glosista, para el glosador, para el hacedor de glosas. Manuel Sotelino ha tomado la delantera de una iniciativa que bien merece la continuidad en negros sobre blanco. Hay glosas que varían –se inoculan, se transforman, se reinventan- en el ínterin y en el traspaso de lo oído a lo leído: he ahí –quizá- la llave secreta de la frescura, de la naturalidad, de la escritura automática de Sotelino: la soltura y la polivalencia de un ritmo parido al hilo del pensamiento –sin detenciones para la hojarasca ni para la enmienda ni para la enjundia ni para los arabescos del retoque-.
Pues bien: leyó Sotelino un puñadito de glosas para deleite del distinguido público. Y su lectura se acompasó y se acompañó de las imágenes vivificantes –a través del escenario siempre latente de la pantalla- proyectadas por José Antonio Álvarez Barea. Luz minimizada, atención unánime, silencio que se escucha. Profundizó entonces Manuel Sotelino en los trasfondos inmanentes del vacío, en las manos que dan sentido al tacto que todo lo asume, en un Jerez de incienso y trascendencia. Y, como sorpresa epilogal, el quebranto hecho sublimidad cantada en la voz y en la garganta -¡en la potestad angelical de su virtud!- de Lola Vega.
Acto completísimo donde los haya. Valga el símil: la convocatoria cortó oreja y rabo. Con Sotelino como primer espada. Del propio Manuel Sotelino –reconocido mayormente por su labor como entusiasta crítico taurino- aseguró Marco A. Velo en su presentación que “este periodista coge el toro del folio en blanco por los cuernos de su mismo talento para dedicarle media verónica a los caireles del paseíllo literario que se cubrirá de pañuelos blancos en el redondel de un tecleo cuya faena, al son de los clarines de todos los signos, siempre saldrá –exitoso y exultante- por la puerta grande. Sotelino recibe el prontuario de cada glosa a puerta/gayola de sus sentimientos cofradieros y así, y sólo así, conseguirá, una temporada y otra –hasta ocho seguidas- colocar su nombre en los carteles de las figuras del ruedo de horas inciertas pero exactas, inciertas pero exactas, como un palio quebrando albores de Madrugada Santa”.
Sentirse orgulloso del oficio
Manuel Sotelino
Cierto es que últimamente no andaba uno muy optimista con el digno oficio del periodismo al cual me dedico desde hace años. La crisis en la que están inmersos los medios de comunicación se ha cebado conmigo últimamente y todo esto altera un poco los nervios. Pero ahora no toca hacer una disquisición de lo que uno piensa del periodismo actual, ni tampoco creo que interese a nadie mi forma de ver el oficio. No hay mal que por bien no venga, dice el refrán castellano. La publicación del libro de Las Glosas a la Semana Santa, sin duda, ha sido en lo personal como un lenitivo que me ha reconciliado con el oficio de contar cosas por medio de la escritura. He comprobado en estos días cómo el gremio me ha respaldado mucho más allá de lo que uno pensaba. Y también he sentido el afecto y el respeto que los compañeros. Especialmente dentro del ámbito del periodismo cofrade donde todos –bueno diremos que casi todos- se han hecho eco de la presentación del libro semanasantero que he tenido el honor de firmar. Como no es bien nacido el que no es agradecido, aquí va mi agradecimiento a todos y cada uno de los medios que se han volcado en la difusión del libro de las Glosas. Cofrademanía, La Levantádigital, Cádizcofrade, Sentimientocofrade, Diario de Jerez y Diario de Cádiz, La Voz de Jerez, Información Jerez, Cope Jerez, Onda Cero, Onda Jerez Televisión y Radio. Creo no olvidarme de nadie más. Todos estos medios con el nombre de un compañero detrás. Un compañero que inmediatamente se ha puesto la disposición del autor. A todos gracias; y no olvidad que estos días me habéis ayudado a reconciliarme con esta profesión, tan complicada y maravillosa a un mismo tiempo. Sintiéndome orgulloso del oficio, que falta me hacía.
Presentación de Las Glosas a la Semana Santa en la Escuela de Hostelería de Jerez
El próximo lunes, día 15 de marzo, y dentro del ciclo de conferencias cofrades denominadas “Luna de Nisan”, organizado por la Escuela de Hostelería de Jerez, tendré el honor de presentar el libro “Glosas a la Semana Santa”. Este acto tendrá lugar a partir de las 21 horas en la sede de la Escuela, en calle Einstein, 5. En el Parque Empresarial de Jerez.
El acto será presentado por el periodista y Jefe de Comunicación de la Escuela de Hostelería, Marco Antonio Velo García. En el transcurso del mismo, se ofrecerá una proyección de fotos cofrades de José Antonio Álvarez Barea, autor de las ilustraciones del libro, así como la lectura de varias de las glosas que conforman dicha obra literaria por parte de quien suscribe esta nota.
Se avisa que, si todo sale tal y como está previsto, tendremos una muy grata sorpresa para finalizar este acto. Sorpresa que no estoy autorizado a desvelar pero que será a buen seguro un magnífico broche final para el acto cofrade.
Entrada libre a quien quiera asistir a dicho acto. Por supuesto que aquellos que deseen adquirir el libro tendrán la posibilidad de hacerlo toda vez que la librería Hojas de Bohemia pondrá una mesa con esta obra que está siendo la sensación de esta Cuaresma 2010.
Presentado el libro de las “Glosas a la Semana Santa”
Fuente: Jerezania.com
En el hotel Los Jándalos – Jerez, a las 20,30 horas, se presentaba el libro “Glosas a la Semana Santa”, un recorrido lírico y literario con la firma de Manuel Sotelino, director de Jerezania.com
El acto contó con numeroso público que llenó el salón Pando del hotel jerezano. Estuvo presentado por el periodista Gabriel Álvarez, que además ha escrito el prólogo del libro, Salvador de la Barrera Lora, director de Editorial AE, José Antonio Álvarez Barea, fotógrafo que ha ilustrado la publicación y la presencia de Joaquín Perea como Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías además de compañero periodista del autor.
Esta publicación jerezana nació como consecuencia del encargo de unas piezas literarias que Gabriel Álvarez le hizo en el año 2002 a Sotelino para finalizar el programa radiofónico Carrera Oficial, de Cope Jerez, que cada lunes de Cuaresma se emite. Programa decano de la radio jerezana dentro del ámbito cofrade.
Esta publicación jerezana nació como consecuencia del encargo de unas piezas literarias que Gabriel Álvarez le hizo en el año 2002 a Sotelino para finalizar el programa radiofónico Carrera Oficial, de Cope Jerez, que cada lunes de Cuaresma se emite. Programa decano de la radio jerezana dentro del ámbito cofrade. Manuel Sotelino comenzó de esta forma a pergeñar estas glosas que han terminado siendo todo un clásico dentro el espacio radiofónico. Semblanza que, como el mismo autor subrayó en la presentación del libro, “vienen a ser un piropo a la ciudad y a su gran Semana Santa”. Durante ocho años, el programa cofradiero de Cope se ha cerrado con estas glosas que en el año 2009 llegaron al número de cuarenta. Y así surgió la idea de publicarlas en un libro que ahora ve la luz.
El libro está estructurado por años. Cada año, el autor se refería a una temática distinta dentro del mundo de las cofradías. Las casas de Hermandad, los barrios cofrades, las túnicas nazarenas, las nuevas estampas cofrades, los pasos, los cinco sentidos cofrades, las manos de las imágenes y la Cuaresma.
Además, esta novedad literaria ha contado con unas magníficas fotografías de José Antonio Álvarez Barea, coordinador de la web semanasantadejerez.com, y con la portada del artista jerezano Miguel Ángel Segura, siendo la fotografía de dicha portada de Daniel Carretero.
“Glosas a la Semana Santa” es un espacio que viene a ocupar esta novedad literaria dentro de la bibliografía cofradiera de la ciudad. Un libro lírico que canta a la Semana Santa de Jerez. Imprescindible en la biblioteca del cofrade. Se puede adquirir en cualquier librería de Jerez así como directamente a través de la web de la editorialeditorialae.com
Crimen contra la libertad
Presentando a Sotelino, por Marciano Breña
Me piden que presente. Se me ocurre que para presentar no hace falta aprobar unas oposiciones pero sí cumplir al menos un requisito y éste es ser previamente conocido del respetable, para poder traerle como en cadena a quien sea presentado. ¿Cómo va a presentar uno que no ha sido presentado? Digo que en éstas me ha metido Antonio Montaño. A decir verdad, no somos unos desconocidos. Hace un tiempo nos intermedió Jerónimo Roldán, bien conocido en esta Peña, con motivo de un evento en la Plaza y una visita a este local. Mi relación con esta Peña tiene un ribete sentimental desde que la conocí; por el titular. Estar aquí me transporta a mis vivencias en Cáceres, mi tierra, cuando un novillero, Morenito de Cáceres, alternaba con José Luis Parada, dominando el escalafón, y hasta tomaron la alternativa el mismo año, pero después mi paisano se quedó estancado, superado en la ciudad por Sánchez Cáceres, padre del jovencísimo Jairo Miguel, que hace menos de dos semanas ha marcado record de precocidad en una encerrona con seis toros. La primera vez que tuve un trato personal con Sotelino fue yendo, en Jerez, a una conferencia taurina. Al llegar al lugar también él se encaminaba y, junto a la puerta, le pregunté: “Por favor, busco la Peña Juan José Padilla”. Él me contestó acogedoramente con su habitual voz entusiasmada: “Aquí está la Peña; pase usted a su casa”. Entramos juntos, compartimos velada y así nació una relación de camaradería, que nos ha dado para entretenernos buenos ratos debatiendo, investigando, disfrutando. Su ocupación periodística lo ha llevado por medios como “Jerez Información”, “El Mundo”, “La Razón”, “La Voz” y sobre todo la cadena COPE. En 1998 Manolo entró en la radio de la mano de Gabriel Álvarez y en su magazine mañanero tenía un espacio para lo taurino; luego López Sáez le ofrece cubrir la información sobre la temporada veraniega de El Puerto. Ochoa, el nuevo director, le propone un programa semanal de una hora sustituyendo a un programa flamenco. Al siguiente año él ficha a Miguel Ángel Feliz, su pareja inseparable. Con él ha logrado mantener durante diez años un programa semanal, “Puerta Grande”, con destacado nivel de audiencia, complementado con sus intervenciones en el programa “El Albero”, los domingos por la noche, y las retransmisiones en directo de los festejos veraniegos de El Puerto. Ha puesto su colaboración en diversas revistas, siendo de recordar su artículo sobre “El campo bravo de Cádiz como patrimonio cultural” en la Revista de Patrimonio Histórico editada por la Consejería de Cultura. También para la Historia queda su participación en el largamente gestado Diccionario Histórico-Biográfico de la Real Academia de la Historia, con la redacción de la biografía de varios ganaderos de bravo que ocupan lugar junto a Viriato, El Cid o los Reyes Católicos. Un hito importante fue escribir y publicar un libro sobre las ganaderías bravas de la provincia. Con el título “Cádiz bravo” constituye una obra a medias entre el ensayo zootécnico y el reportaje periodístico. Yo creo que ese libro nació de una charla que dió al alimón en el Aula Taurina de Jerez sobre las castas bravas. Prologado por Miguel Ángel Feliz, fue presentado en diversas plazas y al poco tiempo se agotó, aunque esperamos pronta reedición. Últimamente está embarcado en aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías y ha creado una web para información variada que incluye lo taurino. Visítenla; se llama jerezania.com En un futuro inmediato, tan inmediato como dentro de dos semanas, saldrá a la luz un nuevo libro, de tema cofradiero, con el título de “Glosas a la Semana Santa”. Le propuse a Manolo que nos ilustrara sobre los encastes bravos, pero pensó que mejor no. Bueno, también podría hablarnos con fundamento de la música taurina, con esos pasodobles de la Maestranza a golpe de platillo. Eso por no decir la relación de los toros con el ambiente cofradiero y capillita; todo ello desde un punto de vista teórico y práctico. Decidió tratar ante ustedes sobre el periodismo en los toros, o los toros en el periodismo. Alguien se puede preguntar si será un tema interesante. Desde luego, es variado. Hubo épocas en que los periodistas influían en los toreros; hasta Juan Belmonte, cuando se presentó en Madrid ya con aureola de fenómeno, se dejó llevar por el Duende de la Colegiata, reportero de “El Heraldo”´, por los ambientes sociales que éste quería, aunque provocara reacción contraria de los públicos. Luego vinieron épocas en que los toreros manipulaban a los periodistas; eran los años de posguerra y de necesidad. Hoy, sin embargo, si paramos en el dato de que vivimos en la era de la información, concluiremos que es un tema de actualidad y de futuro. Antes de que los periódicos se generalizaran el periodismo taurino ya existía. ¿Dónde?: en los mismos carteles de los festejos. Si recorremos la cartelería decimonónica veremos que en los pasquines no se conformaban con anunciar la ganadería y los espadas. Se empleaban a fondo para detallar toda suerte de circunstancias que iban desde la periferia hasta el meollo del festejo. Se decía si iban a salir o no perros, se publicaban los nombres de las damas que regalaban las moñas (o divisas), se introducía con una memoria justificativa del evento y se terminaba con comentarios sobre el pasado, el presente y el futuro de los actuantes. Un cartel era una crónica, pero una crónica previa, periodismo en fin. Podéis comprobarlo en este cartel que traigo, de un festejo benéfico en el Coso de la Victoria, en la calle Molinillo, allá por el año 1885. Creo que es un documento inédito, salvo mejor parecer de los entendidos aquí presentes. Anuncia el festejo benéfico que se organizó por la juventud sanluqueña para recoger fondos de ayuda a las familias de las víctimas del terremoto que asoló las provincias de Granada y Málaga. Actuó el paisano Manuel Hermosilla, en la segunda actuación de las tres que tuvo aquí en su ciudad; la tercera fue para la inauguración de la Plaza del Pino y de su cartel sí se conserva algún que otro ejemplar. Éste que presento cuenta toda una crónica de las circunstancias. En las cuadrillas figuraban el sanluqueño Bejines, el jerezano Abalito y un extremeño novel, al que el maestro le ofreció matar el último toro de la tarde; era el futuro Papa Negro, creador de la dinastía de los Bienvenida. El original se guarda en el archivo de la familia Orleans-Borbón y, por gentileza de la propietaria y del archivero, he obtenido esta copia que tengo el gusto de regalar a la Peña en manos de su presidente. En definitiva, te digo, Manolo, que si buscas la Peña de José Luis Parada te contesto acogedoramente con tus palabras: “Aquí está la Peña; pase usted a su casa”.
Presentación que me hizo Marciano Breña con motivo de mi conferencia en Sanlúcar el pasado viernes, día 19 de febrero
Se ha dictado, a plaza llena, la conferencia de Manolo Sotelino, en la sede de la Peña Taurina “José Luis Parada” de Sanlúcar de Barrameda, como tercera y última sesión del XXX Ciclo Cultural de la entidad. He tenido el honor (porque ha sido un verdadero honor, no merecido) de hacerle la presentación, cuyo texto aquí transcribo:
Aquí me encuentro, ante ustedes, en un verdadero apuro, en el que me han metido de consuno organizador y conferenciador.
.jpg)


