Skip to content

Los veteranos se quedan con la teresiana.

2012 marzo 22
por Miguel Domingo García

Hace casi 10 días que no damos señales de vida. Pero ¡seguimos aquí! Es que han sido unos días muy intensos. Mucha Pepa.

Estos días han pasado varias cosas: Ouviña que sale de prisión, el Hijo de Satán que entra en ella (después de ser detenido en Argentina), los comercios chinos sufren amenazas y coacciones, otro pelotazo de Bahía Competitiva que apunta al entorno de Pizarro, otro pelotazo de Pachecho y el Turronero, un juicio por jurado (que por cierto, hoy termina), varias detenciones tras la oleada de robos por toda la provincia, el juicio al ciberacosador en Madrid, el Tribunal Constitucional pasa por Cádiz, narcovuelos… Y un millón de euros en un coche en el Muelle!!! Nos pondremos al día.

———————–

De momento, vuelvo a hablar de trapos. Y es que los guardias civiles veteranos que están destinados en los juzgados no estrenarán uniforme. No se adaptarán a la nueva vestimenta del instituto armado, que es más deportiva, más moderna y más cómoda, con la gorra de béisbol, la chaqueta y el polito. Quizá al benemérito estilista le parece una ropa demasiado juvenil para ellos. Aunque los agentes sospechan que al final todo se reduce (¿cómo no?) a una cuestión de pelas: su uniforme lo paga la Junta. Así que se impone el ahorro, o más bien, no tienen un duro.

Sea como fuere, los veteranos mantendrán el uniforme ese que parece de paño, más formal: con su chaqueta y su corbata y su gorra teresiana. Un uniforme que, dicho sea de paso, resulta más serio para estar en los juzgados que el chándal que les han diseñado para renovar su imagen. Como decía uno de esos veteranos, nada resulta más solemne que un tricornio, un bigote y una libreta. Justo la imagen con olor a naftalina que la Guardia Civil quiere desterrar.