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El vandalismo pijo

2012 marzo 5
por Miguel Domingo García

Los ‘Ricos también lloran’ y, por qué no, también la lían de vez en cuando. Que no todo iba a ser Guillén Moreno y José Antonio. Para muestra, la noticia del tipo que se coló el otro día en una cancha de polo del Campo de Gibraltar con un todoterreno y se puso a hacer trompos, y así se cargó  el césped sobre el que debían cabalgar los caballos. ¡Que me destrozas las petunias, Borjamari! 

No sé si se trataba de una venganza (o una ‘vendetta’), o si se trató de un acto vandálico (te fastidias, jo). En todo caso, hay que ser malvado y sanguinario… Quién sabe, a lo mejor era un currito que quería ajustar cuentas con los “patrones”. Al tipo lo han detenido (será lo que sea, pero lo pillaron al día siguiente, así que no era muy listo: ya lo dijo Grisom, los Lexus exclusivos son fáciles de identificar por la rodadura) y creo que se retuerce ahora mismo entre polvos pica pica.

Para que luego digan que los que tienen dinero se van de rositas… Como los chavales que se dedicaron a quemar coches en la Zona Franca (fueron condenados a solo un año de prisión y solo tres de ellos; se libraron doce), o los que organizaron la Madrugá de Sevilla. Dice la leyenda urbana que eran unos hijos de papá y que por eso todavía los andan buscando. O como la infanta Elena, por acercarnos algo más a la actualidad.

P. D. Hablando de justicia y dinero: la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cádiz aún no ha dictado sentencia por el caso de un joyero de Cádiz al que denunció su socio y expareja sentimental. El juicio se celebró, agárrate, hace cuatro meses y medio: a finales de octubre.