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Directo del paraíso

2012 febrero 29

Cuanta mayor es la crisis económica, más contrabando de tabaco hay en la frontera con Gibraltar. Esa Roca que a mi, en concreto, me da lo mismo si  es británica o española. Pero cuya condición de paraíso fiscal me pone de los nervios. Prueben a tomarse un café delante de la verja que separa el Peñón de La Línea y no necesitará mucha astucia para presenciar un tráfico incesante de mercancías que no van a dejar ningún rédito económico en España; sin contar la cola de coches perenne que se abastece a diario en las gasolineras british; mientras que de este lado te tienes que ir fuera de La Línea para hallar el primer surtidor. Abrir una estación de servicio cerca de la Roca tiene el mismo futuro que una tienda de bikinis en el Polo Norte.

En cada cajetilla que escondía este coche, abierto en la aduana de La Línea, se escapan ingresos que tanto hacen falta en un país en déficit (y dicen que mu grave, de suspenso y vuelva usté en septiembre). Con el contrabando pierden los estanqueros que pagan sus impuestos y generan puestos de trabajo, pierde el Estado (nosotros oiga) que no recibe los impuestos que genera la compra de estos productos y ganan…principalmente los comercios de tabaco de Gibraltar, cuyos precios no tienen competidor en la península. ¿Y los contrabandistas?, pensará usté también. No lo crea, a muchos solo les llega para fumar gratis y poco más.

De ahí que el debate que debería iniciarse no es la eterna polémica de qué bandera debe ondear entre los monos de la Roca; sino evitar la fuga fiscal que tanto daño hace a este lado, y que tanto beneficia del otro. De la primera discusión ya aprendimos que la mayoría de los habitantes de Gibraltar no quieren abandonar su condición de ciudadano protegido por la Reina. Nosotros deberíamos hacer lo propio, no empecinándonos en prolongar el estado español por esa esquina, sino en evitar que ese rincón nos drene recursos propios. Quizás a partir de entonces, más de uno cambie de opinión y le surja el espíritu patriótico por el rojo y gualda.