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Los cabrones

2012 febrero 28
por Miguel Domingo García

Un profesor de la facultad de Periodismo de Sevilla nos contó una vez que el uso palabrotas en un texto, además de ser un riesgo de querella segura, está muy feo… Pero que a veces está justificado. Nos puso como ejemplo un artículo de opinión del ABC publicado tras un atentado de ETA, en el que se refería a los terroristas como hijos de puta.

Estos no son terroristas, ni mucho menos. Son unos niñatos de tres al cuarto. Unos cabrones. Pues le dieron una paliza a un chaval hace unos días en el Carnaval y le partieron los huesos de una pierna por el mero hecho de cantarles el estribillo de ‘Viva la Pepi!’. Ya saben, es Carnaval, la gente va contenta y en esos días hablas, cantas, bromeas y bebes con quien sea, le conozcas o no. Así, al menos, viví yo el Carnaval de Puerto Real cuando era un adolescente. Pero estos tipos debían de tener ganas de soltar adrenalina, y en lugar de estrellarse el cráneo contra un muro, que libera tela de adrenalina y nos libera a nosostros de indeseables, se dedicaron a estrellárselo a los demás. Por suerte, me cuentan pero no me lo han confirmado, la novia se tumbó sobre la cabeza de su novio y le salvó la vida.

La paliza fue bestia, desigual y desmedida. Cuatro (quizá más) contra uno. Le han causado heridas gravísimas, a un chaval de 22 años. Por lo general, este tipo de agresiones están tipificados en el artículo 150 del Código Penal, un delito que está castigado con una pena de entre tres y seis años de prisión. Si se le aplica el agravante por abuso de superioridad (eran más que él y aprovecharon que estaba en el suelo), lo más probable es que se pidan los seis años. Ojalá. Y Pepe, mucha suerte y mucho ánimo.