La granada disfrazada de patata (tipo, tipo)
Las confidentes más avispadas de esta patrulla, que trabajan camufladas bajo las siglas E. P., se han marcado un tanto esta mañana con sabor a cuplecito bueno del Lobe. A primera hora nos enterábamos que una buena señora de Chiclana había comprado sin ella saberlo una granada de mano después de haberle pedido al verdulero suyo de confianza que le vendiera un kilo de patatas. La granada iba dentro del saco y nadie se había percatao que en lugar de un tubérculo, lo que tenía era un artefacto con mu mala leche (si le tocas donde no debes). La historia se completa con los orígenes de la patata-granada, sus antecedentes franco-alemanes y un viaje muy largo.
Le presentamos a la estrella del día. Olvídense de la resaca postcongresual del PSOE, de quién va a ganar las elecciones autonómicas o si en los astilleros se hace recuento de tuercas y bolas de goma de cara a la guerra que se avecina. La leña la guarda Doña Granada. Por gentileza de Menchu y Laura, qué grande nenas.


