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Las declaraciones de Jose, palabra por palabra

2011 noviembre 28
por Jose María Aguilera

Desde la victoria de ayer ante el Villanovense, en el cadismo no se habla de otra cosa que de las declaraciones de Jose González al término del encuentro. Los más críticos hasta llegan al insulto y el desprecio, sus partidarios comulgan con el mensaje. Y los que se mueven en medio, pocos ya debido al volcán en que se ha convertido este Cádiz, defienden esta sentencia: Jose se equivoca en la forma, no tiene que hablar siempre desde el corazón, pero en su mensaje hay verdades como puños. Y también exageraciones que por ello pierden su validez. Aquí desgranamos toda su rueda de prensa, que muchos no habrán escuchado al completo.

 “El partido ha tenido tres partes. El primer tiempo hemos jugado con bastante criterio pero no hemos enganchado en tres cuartos, sin profundidad, y hemos estado nerviosos porque la pelota ha llegado sobre todo a la zona de Juanse con mayor claridad pero no hemos tenido fiabilidad en los centros. Daba sensación de que no teníamos control. En la segunda hubo más pausa. En la parte final bajo la que ningún concepto estoy contento porque este equipo no puede tener ansiedad, los jugadores no se lo merecen, y hay futbolistas que estaban jugando una final, precipitados, desesperados“. Análisis certero del encuentro, pero ya se deja de hablar del partido en sí porque Jose saca el tema de la ansiedad, el origen de todos los problemas, según el entrenador.

“Y no se lo merecen porque en Carranza hemos hecho 20 puntos de 24. 16 (19 goles en realidad) a favor y 4 en contra. Ganamos el Trofeo Carranza y el partido de Copa. El bagaje es positivo, y algunos no lo estamos entendiendo. La exigencia debe ser en mayo o junio“. Se rebela contra lo que considera una injusticia, una exigencia exagerada a tenor de los números y los objetivos cumplidos. Puede llevar razón, pero el problema es que se centra en la prensa, y no en un sector importante de la afición, que es el que piensa así.

 “Que me quieran pitar a mí, el que quiera pitarme es muy libre, pero durante el partido, no creo que nadie sehaya paseado en la categoría. Hemos empatado partido que no deberíamos haber empatado. Y hemos de mejorar fuera“. Para los que dicen que no acepta las críticas, he aquí un ejercicio de autocrítica. Es verdad que no suele remarcar estos mensajes, seguro que para no tirarse más piedras. Pero reconoce los fallos del equipo.

“Podemos jugar mejor en cuanto se quite la ansiedad. En cuanto le dimos pausa en la segunda parte, mejoró el equipo”. De nuevo saca la ansiedad como el gran mal de este Cádiz.

“El equipo presiona en tres cuartos de campo contrario, y decimos que somos defensivos. Jugamos con dos extremos, y decimos que somos defensivos. Con dos delanteros. Con un medio centro ofensivo. Con dos laterales que intentamos se incorporen todo lo posible. Y seguimos con el mismo discurso, totalmente injusto”. Una defensa a ultranza de su persona. No soporta ese ‘sambenito’ que se le ha colgado de entrenador defensivo. Pero hay que recordar que un equipo no es más ofensivo porque juegue con dos delanteros. Lo importante es el mensaje del entrenador, lo que captan los jugadores, y es innegable que sobre todo fuera los futbolistas dan el paso atrás.

 “Hay ansiedad, pregunta a los jugadores. No es normal que hayamos perdido tantos balones, jugadores que tienen ese temple. Y es por la obligatoriedad inmediata que existe. Hemos planteado que íbamos a quedar primeros a final de noviembre. Que íbamos a ganar los dos partidos seguidos cuando se han ganado 3 de 18 veces. Esto no nos conduce a nada. Desde el 92, ¿cuantas temporadas llevamos en Segunda B? Y lo dice uno que ha mamado esto, y que convive y vive. Nos equivocamos si provocamos eso. La obligación de ganar… Al futbolista que viene de fuera no hay que cargarle con esa responsabilidad. Y son grandísimos profesionales. Pero hay que sosegarnos”. Parte central de su discurso, donde desgrana todas sus claves. La obligatoriedad inmediata. Y su reflezión totalmente pesimista: esto no conduce a nada.

 “Soy de Cádiz, me duele esto una barbaridad, más que a nadie que vaya a venir aquí. Y cuando yo me vaya, si lo consiguen los resultados, vendrá otro y los palos serán para los futbolistas porque esto ya nos lo conocemos. De acuerdo que estamos haciendo algunas cosas mal, lo conocemos y lo reconocemos, y estmos en ello para corregirlo”. De nuevo se defiende, apelando al cadismo, a lo que suele recurrir. Y suelta una verdad como un templo: en cuanto se vaya, los jugadores se quedarán sin escudo, y pronto los pitos se volverán contra ellos. Esta historia es bien conocida.

 “El otro día se pitó al equipo en el minuto 7, cuando todos los precedentes anteriores habían sido victorias. No creo que sea justo. Esos futbolistas no se lo merecen. Conmigo puede ser, pero no con ellos”. Para mí uno de los mayores errores de su discurso. Se pitó en el minuto 7 porque los jugadores salieron ‘acarajotados’ y la afición estaba en la obligación de despertarlos. Se dejaron el respeto al rival en los vestuarios.

Esta semana he estado pausado, transmitiendo mensajes de tranquilidad, en el descanso también. Han salido muy tranquilos pero de buenas a primeras el equipo se ha desmontado. Y no es normal. Eso no lo genera con los cambios. No mandamos el mensaje de que estén precipitados”. Él pide tranquilidad, pero denota nerviosismo. Con la rueda de prensa de ayer lo vuelve a hacer. Tú puedes decir una cosa pero expresar otra, y este es el principal problema de Jose. Puede que él sea el que origine mayor ansiedad, y no la prensa, a la que sigue acusando.

El que quiera enemistarse conmigo que sepa que soy cadista igual que él, y deseo lo mejor para el Cádiz, y vine el año pasado aquí cuando no quería nadie esto. Y muchos que son cadistas querían mucho más dinero, y yo le dije Enrique (Huguet), lo que tú quieras. Ahí me meto. Me exigían liguilla y llegué a liguilla. Luego la cagué o no la cagué, no voy a entrar ahí. Nos estamos equivocando. Se nos ha exigido Copa, y hemos ido a muerte. Trofeo, a muerte, y alegría a nuestra afición. Queremos eso, yo y mis jugadores, chapó. Y eso les llega”. Aquí, como se dice vulgarmente y con todo el respeto, se le va el filete. Sus pensamientos se aturullan en su cabeza y comienza a decir cosas inconexas, con ‘tirito’ a David Vidal incluido, que era el que pedía mucho más dinero. Se exigió ascenso, no se exigió Trofeo. Y en cuanto a lo de su cadismo, lamentablemente no debe servir para valorar si alguien es un buen entrenador o no. Además, a él no le hace falta.

No creo que se estén haciendo tan mal las cosas para que se haya generado este clima de ansiedad en la jornada 15. Se ganará mejor o peor, pero nunca hemos ganado de gorra. A ver si yo no he estado en Cádiz en los últimos 15 años. Tenemos que pausarnos, todos los mensajes”. Aquí sí puede tener gran parte de la razón, las cosas no están tan mal, para que se haya generado este ambiente. No obstante, no se pide ganar con la gorra, sino mostrar una imagen más solvente y sólida.

 “No busquemos la lectura de que no pueden con la presión. Hoy ha podido. Voy a trabajar muchísimo en ese plano. Estoy hablando desde el corazón. Lo que no quiero es que en la jornada 15 se viva esto. Hemos perdido dos ‘putos’ partidos de 20“. Quiere proteger a sus futbolistas, que no se hable de que se achantan ante la presión. Pero con el ‘puto’ vuelve a denotar ese nerviosismo tan perjudicial.

Pienso que si el mensaje de la prensa cambiara, creo que la afición sería menos exigente. Hemos pasado del ’emborracharnos y el resultado nos da igual’ y sacar a Silva a hombros después de un descenso, a todo lo contrario. Es perjudicial para mi equipo. Tenemos que sosegarnos un poquito”. Expresa su intención, que es cambiar el mensaje de la prensa. Pero el pesimismo y la crítica se ha instalado en la afición al margen de lo que digan los periodistas. Debe entender que muchos cadistas no repiten lo que leen o escuchan, sino que tienen una opinión formada. Por cierto, comparto el cambio de exigencia del cadismo (demasiados bandazos suele dar) y la patética imagen de Silva, que como Jose yo tengo grabada en la cabeza como símbolo de estupidez sobre el Carranza.

Yo no soy el problema. El que venga no va a poner más delanteros, más extremos… va a poner a los mismos o casi los mismos. ¿Sabes en qué ha cambiado esto? En que Aulestia, que es un pedazo de portero, le dio el aire en Sevilla. Y que Akinsola, que es un gran goleador, no le dio el pase atrás a Juanjo. Ante La Unión nos hubieran recibido de otra manera si no hubiera pasado esto”. De nuevo le pierde su defensa a ultranza, tanto que sin quererlo carga culpas contra dos jugadores. Mal.

“Tengo mucha alegría con mi plantilla. No hay amargura. Quiero que seamos conscientes, y tengo que transmitir este mensaje. Pues nada, seguiremos erre que erre. Pero me quedo a gusto diciéndolo“. No queda contento con la reacción de los periodistas tras su arenga. Al menos se queda a gusto diciéndolo. Si eso le sirve para estar más tranquilo, perfecto.

Aquí el audio de la rueda de prensa, por gentileza de nuestro compañero y amigo de COPE Cádiz Rubén López.