Skip to content

El teatro pierde la vergüenza

2012 febrero 15

Vaya concurso el del 2012, el del gran año, el del Bicentenario. Para mí, el peor de los diez últimos, que son los que he vivido día a día en el teatro. Llegados a este punto, en el que yo creo que hemos tocado fondo, solo cabe reflexionar. Desde el pasado 20 de enero hemos hablado de todo menos de coplas. Parece que ni a los autores, ni al público ni al jurado les importa demasiado lo que se canta sobre las tablas. Y gracias a todo esto, el escenario se ha convertido en un auténtico circo por donde no paran de pasar grupos que intentan levantar al teatro a costa de lo que sea. Insultos, niños, viejos, reproches….todo vale. El fanatismo ha alcanzado límites incomprensibles. Ayer, la chirigota de Sevilla vivió uno de estos capítulos que se viven a diario pero que me parece lamentable. Sus propios componentes y algunos amigos que había en gallinero, aseguran que un ilustre chirigotero gaditano, autor de las mejores musicas de pasodobles, se dedicó a boicotear la actuación del grupo de Alvarado. Llegó a decir: “No reirse que son de Sevilla” e interrumpía cada una de las paradias del repertorio. Si esto ha ocurrido tal y como me lo cuentan, me parece una humillación, no solo a los que estaban sobre el escenario sino a todos los gaditanos. Eso sí, éste es el Concurso que quiere la mayoría, el que los autores y los aficionados han querido fomentar, así que ahí lo tenéis, que lo disfrutéis. Yo, desde luego, cada año tengo menos interés por lo que pasa por el Falla y cada día tengo más claro que el Carnaval de Cádiz no es lo que se ve allí adentro. Y que la gracia y la crítica de Cádiz se ha puesto al nivel de la de cualquier Carnaval. Que no me intenten convencer, que esto no es Cádiz.