Cuando se pierde la perspectiva

Tenemos un grave problema en Ibiza. Hemos pasado en pocos años de un turismo que venía a disfrutar de nuestras playas y calas a otro turismo que “desfasa” en el término más lamentable que se pueda imaginas. Pero es lo que hay. Cada día se conoce más Ibiza por ese lugar lleno de libertinos y gente drogada hasta las cejas en lugar de lo que siempre fue, un paisaje mediterráneo de rincones llenos de encanto, tradiciones y un profundo respeto por la libertad.

Pero es que libertad y libertinaje se parecen mucho. Hasta se confunden. Ibiza viene a ser un poco como el paraíso soñado para quienes huyen un poco de todo. Puedes tener tantas vidas como tu trabajo te permita. Y tantos trabajos como te permita tu vida. Nadie te va a decir nada si al salir de tu trabajo te conviertes en un bohemio, un heavy, un escultor con aspiraciones o simplemente, la reina de la noche. Mientras estés puntual al día siguiente en tu trabajo y rindas adecuadamente, Ibiza te dará total libertad. Y eso que somos pocos y casi todos nos conocemos. Con el turismo sucede exactamente lo mismo. Llegas a un playa, eliges un rincón y te despelotas tan tranquilamente. O pasas del estado sobrio al ebrio en cuestión de minutos y nadie te va a apalear por ello. Son opciones.

El problema es cuando tu actitud, tu pasotismo, saber que nadie te conoce y tu forma de comportarte van a permanecer impunes amparado en un exceso de todo lo bebible, masticable, inhalable o aspirable.  Si encima sale más caro denunciarte que hacer la vista gorda, pues ancha es Castilla, y no digamos Ibiza.

Se pretende ampliar las fechas de apertura de las discotecas amparándose en la llegada de turistas ansiosos de disfrutar de Ibiza. Pero no vienen a disfrutar. Vienen a beber, masticar, inhalar o aspirar todo lo que se les ponga por delante. Un determinado grupo deja dinero. Otro sólo deja destrozos y una imagen pésima de la isla a todos los que son capaces de terminar sobrios la noche. O alguien le pone freno o esto va a terminar siendo Sodoma y Gomorra en plan sicodélico. La diferencia principal la encontramos en las camas del hospital donde las urgencias parecen más farmacias andantes mientras el resto soporta los excesos de quien no tiene control.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
lavozdigital.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.