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#costalerosencadizya vs #noalcostalencadiz

2012 mayo 29
por jccarrillo

El conflicto se recrudece cada día. Tanto como para saltar de las redes sociales a la realidad. Los defensores y detractores del costal en Cádiz se enfrentan en un debate tan absurdo como innecesario. La cosa comenzó en Twitter a raiz del reglamento del Consejo (ese que pretendía proteger la horquilla y el manigueta cual especie en extinción) y se erige como dos posturas totalmente radicalizadas y opuestas. De un lado los pro costal (#costalerosencadizya) y de otro los pro horquillas (#noalcostalencadiz) se lanzan dardos entre el humor y la acritud de más de uno. Incluso la Cruz de mayo de Sebastián Pérez ha incluido el lema ‘no al costal’ en sus carteles. A eso hay que sumar el caminar de La Pastora de Sagasta (que a veces racheó los pies y otras no en un experimento extraño y desnaturalizado).

En definitiva, un debate absurdo y estéril donde no caben posiciones intermedias. ¿A santo de qué es necesario establecer el costal en Cádiz¿ ¿Y esa petición de protección a la horquilla? ¿Es que alguien la amenaza? Entre otras cosas porque, debates a un lado, se está poniendo el parche antes de la herida porque ninguna cofradía ha planteado la posibilidad de cambiar palos por trabajaderas. Cuando llegue ese punto, nos moleste más o menos, las cofradías (y sus cabildos de hermanos) serán soberanas en hacer lo que quieran. Aún así, sería triste ver perder una costumbre de carga en Cádiz que se lleva produciendo desde el inicio de las procesiones. Más que nada porque no existe constancia documental de que los pasos gaditanos no hayan salido de otra forma que a hombro y horquillas. Por lo cual, establecer un estilo de carga externo a la historia de la ciudad me parece un acto de ‘imperialismo’ cofrade totalmente innecesario. Hasta los propios antropólogos del IAPH que se encuentran en la provincia elaborando el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía apuestan por la diversidad y la variedad de las tradiciones cofrades, también en la carga. La Semana Santa de Cádiz tiene mucho de la de Sevilla debido a la fuerza de la fiesta grande sevillana. No es malo, ni hay que renegar de ello, pero sí hay que apostar por las identidades culturales que se conservan en cada sociedad. Ahora bien, eso no implica proteger a la horquilla cual lince ibérico, ni tampoco andar de balcón a balcón destrozando las perillas en los balcones. Entre la postura ‘sevillita’ y la ‘gadita’ hay un término medio que todo el mundo parece haber olvidado: pasos a hombro pero con caminar hacia delante y sin estridencias raras. Ni rachear los pies, ni de lado a lado, ni yenkas extrañas. En conclusión, un poco de sentido común.