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Viernes de Dolores (para la plantilla municipal)

2012 marzo 30

Para la posteridad, este viernes 30 de marzo quedará bautizado como Viernes de Dolores en el Consistorio, el día que se anunció la medida probablemente más dura de la democracia municipal. Una roncha de casi mil millones de euros y un callejón sin salida han abocado al gobierno a tomar medidas drásticas, que el tiempo dirá si son acertadas o no

El ERE anunciado en el Ayuntamiento para 390 personas dentro del segundo plan de ajuste ha causado auténtica conmoción entre la plantilla municipal, que tras comprobar como se materializaba lo que parecía pura rumorología ha quedado en estado de ‘shock’. Mientras los representantes sindicales anuncian que no darán tregua y preparan movilizaciones para la semana que viene, se avecinan meses muy duros, que ni el calendario festivo que comienza con la Semana de Pasión será capaz de tapar.

 

Ahora que se ha anunciado la medida genérica, queda por ver qué nombres y apellidos tienen esos despidos. Se avecina sin duda una primavera tensa. El Viernes de Dolores solo ha marcado el principio del calendario.

 

Andalucía, Sicilia y las elecciones autonómicas

2012 marzo 22

En una entrevista que le hice a la candidata del PA a las autonómicas, Pilar González, ésta recurrió a la célebre frase que Tancredi le espeta a su tío el príncipe Salina en el ‘Gatopardo’ para defender su posición ‘garibaldina’ en la reunificación de Italia. Se refería la candidata andalucista al cambio de unas siglas por otras en Andalucía en el eterno círculo vicioso del bipartidismo. Eso sería, aseguró, “cambiar algo para que todo siga igual”. La celebérrima frase del libro de Lampedussa fue popularizada hasta tal punto por la deliciosa versión cinematográfica de Visconti, que hoy todos la recordamos saliendo de los labios de ese gigante -en todos los sentidos- que es Burt Lancaster. El príncipe Salina queda conmocionado por la agudeza de su atractivo sobrino Tancredi (Alain Delon) y las palabras quedan grabadas a fuego en su mente, como se puede comprobar luego en el discurso con el que declina amablemente la proposición de ser nombrado senador.

 

Andalucía bien podría ser la Silicia de España, por muchas razones y una de ellas siempre ha sido el inmovilismo. No hay más que ver cuántos años se han mantenido en el sillón del poder las mismas siglas. ¿Quieren de verdad cambiar los andaluces, o como los sicilianos se creen perfectos, se creen dioses y odiarán para siempre a todo aquél que ose despertarlos de su eterno sueño? ¿Decidirán cambiar algo para que todo pueda seguir igual, como en el ‘Gatopardo’?

El domingo tendremos la respuesta a la pregunta. Una respuesta que, en principio, parece cantada, a tenor de las encuestas y sondeos.

 

 

El 25-M, los galos y la plantilla municipal

2012 marzo 20

Muchos ciudadanos, especialmente trabajadores municipales, temen el día después de las elecciones municipales como un hacha que caerá sobre sus cabezas. Un hachazo en forma de subida de impuestos, de recortes o de despidos. El nuevo plan de ajuste al que obliga el Ministerio de Hacienda para acogerse a los préstamos ICO de pago a proveedores -solo el Ayuntamiento de Madrid ha superado la avalancha de solicitudes de un Consistorio endeudado hasta las cejas-ha acentuado los nervios de la plantilla municipal, que ya los tenía a flor de piel.

 

 

Hay quien se atreve en su blog, como el concejal de la oposición Juan Pedro Crisol, a dar una cifra exacta de los despidos que habrá en el Ayuntamiento: 511 es el número a la vez mágico y fatídico que, según sus cálculos, barajaría el gobierno popular. La rumorología ya tensó la cuerda hace pocas semanas hasta tal punto que se pensó que el contenido de una rueda de prensa de la alcaldesa sería el anuncio de despidos masivos.

La reforma laboral que facilita la puesta en marcha de EREs en las administraciones públicas es otro asunto a tener en cuenta, si se suma a que Hacienda ha remitido una carta a los consistorios que se han acogido a los préstamos ICO planteando despidos y reducciones de sueldo. Vamos, un plan de ajuste en toda regla que el delegado de Economía, Enrique Espinosa, presentará en breve, antes en cualquier caso del 1 de mayo.

Entonces se verá si los jerezanos -plantilla municipal y sindicatos en particular- somos como los galos de ‘Astérix’ y el temor de que el cielo caiga sobre nuestras cabezas es infundado. Un runrún alimentado por aquellos a los que interesa meter miedo y sacar rédito o una verdad como la copa de un pino. ¡Por Tutatis, que sea lo primero!

 

 

El camarote municipal

2012 marzo 19

Durante una entrevista hace pocos meses con la alcaldesa en su despacho, recuerdo que me dijo: “Mira, este despacho es como el camarote de los hermanos Marx. Mientras yo estoy aquí firmando papeles o haciendo esta entrevista, por una puerta entra la secretaria y por la otra un delegado…”. A la segunda pregunta, su profecía se cumplió: por una puerta apareció alguien con un montón de papeles y, mientras se disculpaba y firmaba, atendía un asunto urgente por el teléfono móvil. Pocos minutos después apareció un teniente de alcaldesa, luego otro y, bingo, al final el despacho se acabó pareciendo al camarote de la antológica escena de ‘Una noche en la ópera’.

La imagen me ha venido a la cabeza al hablar con los alcaldes pedáneos. Todos ellos van a intentar que los reciba la alcaldesa, la delegada del Medio Rural u otro responsable municipal. Es lógico. La situación de las siete entidades locales es alarmante, peor todavía que la de Jerez. Igual que la de los empleados municipales, las concesionarias, los proveedores y una lista sin fin. Al final, ante tanto caos económico, tendrán que recurrir a aquello de “la parte contratante de la primera parte” (perdonen el “marxismo”, ya les advertí en la presentación del ‘blog’) para despistar un poco y marear la perdiz mientras encuentran soluciones.

El clan de la Sierra

2012 marzo 17
por eesteban

Había una vez un clan, que operaba desde el pueblo de Jesulín. Una población serrana conocida por la piel y por el turrón, habitada por los ‘halkones’ más que por las palomas. ‘Karlos’, exjefe de la Policía Local, estaba también en el ajo. Su nombre alimentaba el papel ‘cuché’ y los programas del hígado.

¿Adivinan de qué pueblo hablo? Un lugar más que recomendable en un soleado fin de semana de primavera, como demuestra el bullicio que siempre envuelve esta localidad serrana. Los que vivimos cerca, no podemos evitar sucumbir a sus encantos. Para los que la conocen por la tele, su nombre aparecerá eternamente vinculado a pelotazos urbanísticos que a más de uno pillarán en cueros, motor económico, por cierto, de esta población.

 

Lo dicho. Habrá que aprovechar que vuelve a estar de moda gracias a uno de sus más populares habitantes para redescubrir el hechizo de esta población ubicada en el corazón (por eso gustará tanto a la prensa rosa) de la Sierra. Les invito a visitarla este fin de semana, disfrutar de su gastronomía, sus habitantes, su clima y sus bellos parajes al calor de una gélida cerveza (0.0, claro). Verán como tiene poco que ver con lo que aparece por la tele.

 

Controles sorpresa; la Policía acecha

2012 marzo 14
por eesteban

Los controles de alcoholemia que realiza la Policía Local son, por definición, sorpresa. Esporádicos y caprichosos, no obedecen a ningún orden, o al menos a ninguno que yo alcance a entender. Por ello me sorprendió ayer tanto que la Policía me sometiera a uno tras una agotadora jornada de trabajo, casi a la una de la mañana.

“¿Un martes, o mejor dicho un miércoles, a estas horas? ¡Si no hay nadie en la calle!”, reflexioné mientras estacionaba, o mejor dicho paraba, mi coche cumpliendo las órdenes que indicaba la barra luminosa del agente -que en mi ‘friki’ mente comparé con un sable láser de ‘La guerra de las galaxias’- a la altura de la calle Sevilla. “Lo que no me pase a mí”, seguí pensando con una sonrisa agridulce, pues aunque era tarde y quería irme a casa había una satisfacción implícita en soplar y demostrarle a esos agentes del orden –que en esos momentos veneramos tanto, como a un médico cuando lleva la bata- que hacía media hora no estaba emborrachándome en un bar, sino como se dice vulgarmente “levantando el país”.

En realidad, mientras un joven agente me saludaba con un gesto militar que llevó su mano hasta la ceja –qué educado, pensé en ese momento- y me explicaba el motivo de detener mi camino a casa a tan intempestivas horas, no pude evitar acordarme de que apenas unas horas atrás sus representantes sindicales protestaban en las puertas del Hotel Guadalete, exhibiendo un muñeco de la exalcaldesa Pilar Sánchez ante la vista del presidente de la Junta, José Antonio Griñán. Una protesta más dentro de la llamativa cadena del Sindicato Independiente de la Policía Local (SIP), que para reivindicar el pago de las nóminas ha acampado a la puerta de la Jefatura, ha ‘mendigado’ y hasta ‘pastoreado’ con cabras y, lo más polémico, ha escenificado un paso por las calles de la ciudad con muñecos de Pedro Pacheco, Pilar Sánchez y García-Pelayo como si de una procesión de ‘ninots’ se tratara.

Estaba yo en estas reflexiones cuando el joven agente educado me indicó que siguiera hacia delante y me dejó a la suerte de sus compañeros, repartiendo equitativamente el trabajo. Uno de ellos me explicó el clásico procedimiento y, una vez soplé, me mostró y a la vez interpretó el resultado previsto, al menos por mí: 0.0.

Lo que no me pase a mí”, medité de regreso a casa, tras este broche de oro a una jornada algo surrealista. Pese al cansancio, mi mente luchaba por dar una explicación a los acontecimientos: “¿Será que estamos en campaña?”.

Bienvenidos a la Edad Media 2.0

2012 marzo 13
por eesteban

La crisis económica va a conseguir que volvamos a la Edad Media, si no a la de Piedra. Porque digo yo: si los coches de Policía se quedan sin gasolina -se la podrían requisar a los narcos, oiga-, los autobuses que van a la zona rural también; nos quedamos sin luz por las averías y encima convocan huelga para Semana Santa; los colegios no se limpian por la huelga de Limasa; en el Ayuntamiento no hay dinero ni para folios… Por no hablar de las pedanías, porque si aquí regresamos a la Edad Media, lo de las pedanías es la Prehistoria.

Pero claro, lo de la Prehistoria se lo dice uno que está escribiendo en un ‘blog’ digital y retransmite los plenos municipales desde un móvil y un portátil a la vez, contradicciones de la vida moderna. No hablo de mí, no me tachen de ‘snob’, me refiero a la población en general. Todo el mundo está más tieso que la mojama, pero a nadie le falta un perejil. Todo joven de 13 años para arriba tiene ya su móvil de última generación, su portátil y se compra la ropa en Inditex, aunque no lo sabe (Zara). Eso como poco. No me malinterpreten, no es una crítica. Gracias a los japoneses, los coreanos y los alemanes, no hay nada más barato que gozar de las nuevas tecnologías. Y gracias a Amancio, nada más barato que vestir a la moda, por cierto, todo el mundo igual. Y gracias a los suecos, cualquiera puede amueblar su casa, aunque poder pagarla ya es harina de otro costal. Siempre hubo ‘opios’ y los iphones e Inditex, como IKEA o las pantallas Plasma o LED, son las nuevas versiones del siglo XXI, por citar algunas.

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Prohibido hablar de “la cosa”

2012 marzo 9
por eesteban

La “cosa” es ese algo que está “muy mala”. Tiene varios sinónimos: crisis, recesión… Recuerdo cuando en 2008 se empezó a hablar de la crisis, aunque Zapatero lo negaba. Luego se comenzó a hablar de recesión, de depresión e incluso de Gran Depresión. Quién me iba a decir a mí que, casi cuatro años después –“todas las crisis duran cuatro años”, me dijo entonces mi abuelo, que había sobrevivido a muchas- íbamos a estar hablando de lo mismo, solo que en peores condiciones y con el único consuelo de que llevamos mucho camino recorrido y una certeza: peor casi no se puede estar. Pero antes de ese 2008, de ese crack de la Bolsa en el verano de 2007 y de las palabras del entonces director gerente del FMI, Rodrigo Rato, augurando tiempos muy difíciles, en Jerez ya se hablaba de “la cosa”. Solo que entonces a unos les iba muy bien y se llenaban los bolsillos y a otros, la inmensa mayoría, les iba muy mal. Eran los tiempos de la bonanza económica, del pelotazo inmobiliario y de la (in)cultura del ladrillo: no estudies, trabaja en la construcción. Pero ya “la cosa estaba muy mal” para los que no supieron subirse a aquel carro. Había miles de parados en la cola del INEM (hoy SAE). Se hablaba de los 20.000 desempleados como una barrera psicológica de difícil retorno y hoy vamos camino de duplicar esa cifra. Para qué hablar aquí –para eso están las páginas diarias de los periódicos- de los impagos, las manifestaciones de las concesionarias, la crispación social, etcétera. Llevamos un largo camino recorrido y por eso estamos cansados. De ahí que me llamara tanto la atención ver el otro día un cartel en un bar de la ciudad que advertía a los parroquianos: “Prohibido hablar de la cosa”. Supuse que, en un local donde ‘Juancho’ y Luis Lara ofrecen sus divertidos monólogos, el mensaje iría cargado de ironía y buen humor. Una coña, vamos. Pero para disipar toda duda, me dirigí a la camarera y le pregunté: “¿Y esto?”. “Pues nada –me respondió taciturna- que todo el mundo con lo mismo: que si la cosa está muy mal, que si esto y lo otro. Total, que hemos decidido que aquí se viene a divertirse, que se prohíbe hablar de la cosa”. Como si tratara de un mal que se espantara con dejar de nombrarlo. Ojalá. Yo desde aquí aprovecho para lanzar un mensaje de optimismo: ya queda menos, compañero. Espero.