Comienza la cuenta atrás

Las puertas de San Antonio se cerraron el domingo pasadas las diez menos cuarto de la noche, dando así por finalizada la Semana Santa de 2009. Siete días donde las cofradías han vuelto a salir a la calle arropada por numeroso público, más de lo que se espera en tiempos de “crisis de fe”.
Pero ahora comienza la cuenta atrás para el próximo Domingo de Ramos, el 28 de marzo de 2010. Queda menos de un año para seguir avanzando y mejorar aquello que empaña la celebración de la Semana de Pasión.
Sin personalizar en ninguna cofradía, pero me atrevo a sugerir algunos cambios para la Semana Santa que nos viene.
Sería perfecto que el Despojado pasase por la Avenida por los cuatro carriles. Son sólo dos horas sin tráfico por esta zona. En Carnaval, la cabalgata impide el paso durante más tiempo.
Las cofradías deberían plantearse el tiempo de paso por las calles y, sobre todo, que la nueva junta permanente del Consejo de Hermandades aplicase sanciones económicas a las cofradías que no cumplan los horarios. De hecho, ha quedado de manifiesto este año que las reuniones de acoplamiento no sirven de nada.
Muchos hermanos de fila deberían cumplir las normas de su cofradía, llevar el calzado adecuado, no llegar a la iglesia con el rostro descubierto y llevar la túnica dignamente. Y los cargadores, en los relevos, no entrar en medio del cortejo. Siempre es mejor esperar en una esquina de una calle.
Y si hablamos del público, las cáscaras de pipas, mejor tirarlas en una bolsa. Muchos cofrades realizan su estación de penitencia descalzos. Además, durante varios días han aparecido botellas de cristal en los alrededores de los cortejos. Sin duda, muchos han confundido la Semana Santa con el botellón. Y para hacerlo, está La Punta, no las calles por donde pasan las hermandades.
Y si hablamos de las sillas portátiles, creo que nos enfrentamos a un problema de orden público. Los que asisten a ver los desfiles procesionales ocupan, no sólo las aceras, sino las esquinas, lugares de evacuación. Así que, en caso de que alguien quiera pasar, debe buscar un mínimo hueco, si es que le dejan pasar. La Policía Local debería actuar en estos casos y, aunque se enfrenten a esas personas, al menos garantizan la seguridad de muchas otras.
Un aplauso para el grupo de mujeres que trabajan por el uso de la mantilla el Jueves Santo para visitar los sagrarios. Este vestido tradicional debe recuperarse y no sólo ser usado por mujeres mayores, sino también por las jóvenes para mantener esta costumbre durante muchos años más.
Mis felicitaciones a todos los que hacen posible que se celebre la Semana Santa cada año. Pero no olvidemos que las hermandades están abiertas todos los días del año.
Así que ahora nos toca comenzar a preparar la próxima estación de penitencia, disfrutando en los meses intermedios de las procesiones de Gloria.
Que esta Semana Santa nos sirva para seguir mejorando. Cádiz se merece siete días de pasión grandes.

Abiertas las puertas de Jerusalem

Ya no hay marcha atrás. Ya ha llegado el momento. Jesús llega a Jerusalen vitoreado por la masa que lo aclama como Rey de los Judíos. Las esperanza puestas en Él para que liberase a de este pueblo de la represión de los romanos, sin embargo, no eran las que Él anunciaba. Él vino a liberarnos, pero de nuestro mal. Él vino a darnos la vida eterna gracias a la resurrección. Él nos enseño a amarnos y respetarnos.
Pero lo acusaron de blasfemo y de hereje. Lo traicionaron y lo entregaron a los sumos sacerdotes. Lo enjuiciaron sin pruebas. Y lo maltrataron, flagelaron y humillaron hasta decir basta. Y, por último, lo crucificaron, y no siquiera entonces tuvieron piedad con Él. Ni con su madre, María.
Pero cumplió su palabra y en “tres días reconstruyó el templo”: Resucitó.
A partir del Domingo de Ramos vamos a recordar, a través de la imaginería, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret, al que acusaron de blasfemo.
Un momento mágico para los cristianos. Gracias a su sacrificio, hoy podemos soñar con la vida eterna y estar junto al Padre cuando muramos.
Y los pasos que salen en Semana Santa por nuestras calles no son más que el Evangelio llevado a la calle. Una forma de enseñar catequesis sin clases, sino a través de imágenes, que valen más que mil palabras.
Son muy pocos los que desde niño no saben que Jesús celebró una cena con sus amigos, los apóstoles. Que el llevaba la bolsa era Judas, que le traicionó por 30 monedas.
También se sabe el Señor tuvo miedo y le rezó a Dios. Que Pilatos se lavó las manos y no quiso saber nada de su juicio, y fue Herodes quien lo despreció.
Que le pusieron una corona de espinas, le dieron una cruz, y en camino al Monte Calvario se cayó tres veces, que se encontró a su Madre y Verónica le lavó la cara con un sudario, quedándose su cara grabada para siempre en la tela.
Y eso gracias a una fiesta que muchos critican, pero que todos disfrutan a su manera. Y eso que presumen de talante y tolerancia.
Dejemos a los cofrades vivir la fiesta en paz, al igual que se vive el Carnaval, la feria de Sevilla o las Cruces de Mayo.
Y a pesar de las dificultades, estoy segura que la Semana Santa perdurará en el tiempo.

El verdadero fondo de las hermandades

¿Cuántos habrá que piensen que los cofrades sólo quieren ver a un nazareno o a un cristo sobre un paso dorado? ¿O que sólo nos guste vestir a la Virgen de Reina cuando, hace tres mil año, iba vestida con arapos?
¿Cuántos pensarán que sólo nos gusta estar en las iglesias en Semana Santa y, que el resto del año no hacemos nada?
Pues, a todos los que piensen esto, y mucho más, siento decirles que están equivocados.
Detrás de cada cofradía hay un transfondo social que nadie conoce, y que a las propias hermandades no son partidiarias de hacer público.
La última que ha promovido esta labor social ha sido la cofradía de El Perdón. La corporación ha firmado un convenio de colaboración con la Asociación de de Enfermos y Trasplantados Hepáticos de Cádiz para promover los transplantes y concienciar de su importancia.
Para publicitar esta campaña, la cuadrilla de cargadores del paso de misterio (dirigido por Adolfo Morera), y del paso de palio (capitaneado por Juan Manzano) vestirán en la Madrugada una camiseta con el lema Hazte donante de órganos.
Un simple gesto que ayuda a esta entidad a buscar donantes de órganos.
Ellos no son los únicos. El Nazareno del Amor paga una beca a un chico de Perú para que estudie técnico de laboratorio con el dinero que aportan los monaguillos durante la salida procesional.
Vera-Cruz trae un centenar de niños que vivieron la catástorfe de Chernobyll y que están siendo tratados de los efectos de la explosión de la central nuclear.
Las Penas, a través de su bolsa de caridad, ayuda anualmente a más de 100 familias gaditanas que no pueden superar los problemas económicos.
Y así, y hasta 31 cofradías que forman parte de los desfiles procesionales de Semana Santa. Y las de Gloria.
Además del trabajo que hace Cáritas. Ese sí que es un trabajo encomiable.
Si las administraciones públicas tuviesen que cubrir el campo que las hermandades, organizaciones benéficas y Cáritas trabajo, no habría dinero suficiente.
En fin, quizás los cofrades no seamos tan malos.

Con la mirada en el cielo

Es una costumbre, como la de estrenar el Domingo de Ramos o contar los días que quedan para Semana Santa: los cofrades comienzan a mirar al cielo.
Los partes meteorológicos se convierten en la obsesión. Nadie quiere que su cofradía se queda en casa.
Y es que son muchas horas las que se trabajan en las casas de hermandad para poder celebrar los cultos externos, es decir, la salida procesional.
Para algunos puede parecer una frivolidad, y criticar las lágrimas de algunos hermanos cuando la junta de gobierno toma la difícil decisión de no salir a la calle.
Pero quien no ha vivido un año con los cofrades, no sabe qué significan estas lágrimas.
Una de esas lágrimas es el no poder hacer estación de penitencia que, casi siempre, conlleva una promesa.
Otra de esas lágrimas es las horas que se han echado en los templos preparando la salida. Ha sido demasiadas y a veces ese esfuerzo se manifiesta así.
Otra es por el amigo que este año no ha podido salir.
Por una pena que se lleva dentro.
Por demasiadas cosas que nadie sabe qué lleva un cofrade dentro.
Por eso los partes meteorológicos se convierten en documentos de vital importancia en estos días. Las cabañuelas sirven de referencia para predecir qué tiempo puede hacer en estas fechas. Hasta en la Basa Naval de Rota entiende ese sin vivir de las hermandades.
Que nadie se ría más de esas lágrimas. Seguro que nadie lo hace en Carnaval cuando una agrupación se queda fuera de la Final.
Pidamos que haga buen tiempo. El cofrade podrá disfrutar de la Semana Santa. Y el agnóstico, de la playa. Y todos en paz.
Así que no se extrañen si en estos días observa a alguien mirando al cielo de manera muy interesada. Es un cofrade deseando que las borrascas le den una tregua.

Dignificar la Carrera Oficial

Pasear por la ciudad siempre es agradable, sobre todo los días previos a la Semana Santa. El olor a azahar (donde quedan naranjos, claro) recuerda que la primavera ya a llegado y que cada salida procesional contará con una fragancia característica: la de la flor de los naranjos y la del incienso.
En algunas iglesias se puede disfrutar de los pasos ya montados (es una pena que no estuviesen casi todos desde el Domingo de Pasión), y el personal del Mantenimiento Urbano ya ultima los palcos en la Carrera Oficial.
Pero cuando uno se dija en estas estructuras se pregunta si no estarán mal aprovechadas.
¿Por qué en la Catedral sólo se llega hasta la escalera en cuatro módulos? Por que no se aprovecha todo el área para instalar los palcos y dignficar el paso de las cofradías?
¿Por qué en Palillero sucede lo mismo y se deja un espacio donde, ni siquiera, se puede ver los desfiles?
No es cuestión de copiar de otras ciudades, pero sí aprender de lo que es positivo.
La Delegación municipal de Cultura debería sentarse con el Consejo, incluso con algunos periodistas –y no lo digo por mí–, y plantear la estructura de los palcos de otra manera que ayude a mejorar el paso y, además, y por qué no, aumente las arcas de la permanente (a más sillas vendidas, más a repartir).
Pero a este detalle se une la falta de colaboración ciudadana de engalanar la ciudad con reposteros y balconeras. Aunque el Ayuntamiento los proporcione, la mayoría de las veces no se ponen y, por supuesto, no se devuelve.
Hoy, a sólo seis días del Domingo de Ramos, sólo en la plaza de San Antonio dos balcones ya estaban adornados: el del Casino Gaditano y el de un conocido cofrade.
Ni mencionar, claro, esos grupos que pasarán desde el domingo atravesando la fila de penitentes, que tirarán botellas junto a los pies de un nazareno descalzo, los que no sepan comportarse debajo de un paso o los hermanos de fila que acudan sin el capirote puesto desde su casa hasta su sede canónica.
Sin duda, que la Semana Santa de Cádiz vaya cada vez a más es un trabajo de todos, no sólo de las cofradías, el Consejo o el Ayuntamiento.
De esta semana nos beneficiamos todos: cofrades, ateos con establecimientos hosteleros, instituciones públicas, hoteles…
Hagamos que Cádiz viva una verdadera Semana Mayor.

Una Magna en Cádiz

El Consejo de Hermandades y Cofradías ha propuesto a los hermanos mayores celebrar una procesión Magna para el 2012. Fecha en la que Cádiz celebrará el Bicentenario de la aprobación de la primera Carta Magna española, en 1812.
Ese año serán muchos los actos que se convoquen para conmemorar la efemérides: la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, el desfile de las Fuerzas Armadas, la Capitalidad Cultural Iberoamericana… Pero falta un acto de la Iglesia. Y ha falta de esta convocatoria, ha sido el órgano cofrade quién ha querido proponer, porque de momento es sólo una propuesta, organizar este desfile procesional con los pasos de misterios que recuerdan la pasión y muerte del Señor. Una procesión que no tiene lugar desde 1982.
No es mala idea. Al menos eso creo yo. Si la Iglesia tuvo un papel tan destacado en 1812 (muchos diputados eran sacerdotes), por supuesto también debe estar presente dos siglos después. Y puede hacerlo de muchas maneras, pero la Magna es, sin duda, una fórmula excelente.
Las calles de Cádiz acogería el excelente imaginería con la que cuentan los templos gaditanos. Y sobre sus pasos, que también forman parte del patrimonio cofrade de la ciudad.
La procesión Magna atraería a cofrades, cristianos y agnósticos, ya que sería una exposición cultural en la calle.
¿Por qué no?
Aún quedan tres años para 2012. Hay tiempo. Si la Magna Mariana se organizó en poco más de un año, para la Magna hay tiempo más que suficiente.
Por supuesto que la propuesta la ha lanzado una junta permanente que, en teoría, debe marcharse en junio, cuando se convoquen elecciones. Pero quizás era necesario que alguien diese el primer paso para hacer este sueño una realidad.
De hecho, los cofrades llevamos años esperando que suceda. Que todas las escenas de la pasión salgan a la calle el mismo día, que Cádiz se haga grande recordando los últimos días de Jesús de Nazaret.
Pero como sucede siempre, ya han surgido voces en contra, incluso desde las propias hermandades y cofradías.
No lo entiendo.
Si queremos engrandecer la Semana Santa de Cádiz todos debemos aportar nuestro grano de arena, y esta es una oportunidad única. ¿Por qué desaprovecharla?
Cádiz se merece una Magna. El Bicentenario necesita un acto de estas características. Y los cofrades tienen la oportunidad de colaborar en magnificar la efemérides.
Todos por igual. Vamos a hacedlo.

No hacen faltan lazos

El pleno de hermanos mayores fue soberano: no se realizarán manifestaciones públicas contra la reforma de la Ley del Aborto durante la Semana Santa. Es decir, no se pondrán lazos blancos en los palios o en los pasos de misterios; tampoco se guardará un minuto de silencio.
Mejor. Así evitamos politizar un asunto que se ha convertido en una nueva diana para los católicos.
Hagamos lo que hagamos, nos manifestemos como nos manifestemos, siempre estaremos en el punto de mira de quienes no comparten nuestra fe.
Quizás que eso de la tolerancia y el talante, de la que tanto presumía nuestro gobierno, no es real.
Pero no hace faltan batallas, ni acabar en una guerra. Lo importante es que vivamos como tenemos que vivir los cristianos y dar ejemplo. Y especialmente los cofrades.
Evitar enfrentamientos, desvivirnos por los que más lo necesitan, acudir a la llamada de Cáritas, vivir en consecuencia con nuestra fe, pero sin manifestarlo públicamente con lazos o con largos silencios. Sólo con hechos.
Vivamos, y en paz. Cristianos y agnósticos, ateos o musulmanes. Las religiones ya sirvieron como excusa para acabar con muchas vidas. Ya es hora que en el siglo XXI dejemos los enfrentamiento y dejemos al prójimo ser feliz.

La decisión soberana de los hermanos mayores

Esta noche, a las nueve de la noche, los hermanos mayores se reunirán en pleno. El habitual que se celebra cada año antes de la celebración de la Semana Santa. Una sesión para ultimar todos los detalles de esta fiesta de los cofrades: cerrar itinerarios, comunicar los lugares donde podrán cobijarse en el caso de lluvia… tantos detalles…
Pero este año hay un añadido más. La Iglesia se ha manifestado en contra de la ampliación de la Ley del aborto que defiende el Ministerio de Igualdad, de la gaditana Bibiana Aido. Una nueva legislación que permite, entre otras cosas, que una chica de 16 años pueda abortar sin el consentimiento de sus padres. Y la Iglesia se ha manifestado en contra. Y, por tanto, también las cofradías. Los lazos blancos, los carteles no serán más que una manera de politizar nuestra Semana Santa, que, si ya tiene numerosas personas en contra, va a tener aún más.
Cada uno que reflexiones y que actúe en consecuencia. La conciencia, y la paz con Dios, la tiene cada uno consigo mismo.

La cuenta atrás

Las nubes y la lluvia seguro que han provocado la incertidumbre en todas las casas de hermandad. El miedo a que de nuevo el mal tiempo reine durante toda la Semana Santa se apodera de todos los cofrades. Pero aún queda la esperanza de que, por fin, volvamos a vivir una Semana de Pasión íntegra, donde todas las cofradías y hermandades, 31 en total, puedan realizar su estación de penitencia y finalizar sus desfiles procesionales, como sucedió la última vez, en 2001.
Desde Rota aseguran que aún es pronto para dar una previsión meteorológica precisa, pero parece que el sol podría lucir desde el 5 de abril.
No nos agobiemos antes de tiempo y disfrutemos de lo que aún nos queda de Cuaresma, que es mucho.
Ya tenemos libro de Semana Santa, que hacía 21 que no se publicaba nad sobre la ciudad.
Aún se siguen presentando carteles que descubren nuestra imaginería.
Mesas redondas, conciertos, como el de Al Palo, y vía crucis.
Quedan doce días. Vivámoslo.

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