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Tengo miedo

2012 mayo 11
por ccherbuy

Tengo miedo. Es como un pellizco en el vientre o un pinchazo en el corazón que apenas dura unos segundos. Me ataca cuando todo queda en silencio, cuando apago las luces y me meto en la cama. Es entonces cuando me doy cuenta que el mañana está ya cerca, con lo duro y complicado que ha sido el hoy. El problema es que no hay ninguna señal de que al despertar todo vaya a ser más sencillo, todo lo contrario. Hay diferentes tipos de miedo, al que te hagan daño físico, al que te ridiculicen, da igual, todos te paralizan en un momento de tu vida incluso el que surge por lo que no entendemos.

No comprendo  que sea yo el que pague la crisis cuando son otros los que han roto mis sueños. Y eso que no tenía grandes aspiraciones. Lo único que quiero es llegar a cobrar mil euros (vale lo reconozco un poco más pero tampoco tanto), casarme, comprarme una casa y tener hijos. Pues cuando me voy a la cama no sé en qué soñar, porque las trabas para conseguirlo siempre se adueñan de mi cabeza y me duermo con su soniquete. Banqueros, políticos y grandes directivos, personas que tiraron el dinero a manos llenas y hablan de la necesidad de hacer un ejercicio de austeridad. De apretarse el cinturón. Si mi madre lleva toda la vida yendo de supermercado en supermercado por las ofertas, qué me vas a contar de apretarme el cinturón. Si mi familia nunca ha hecho un viaje fuera de España por vacaciones o se ha quedado más de cuatro días en un hotel todos juntos. Si en verano no hemos alquilado ninguna casa de campo con piscina y comodidades para pasar las vacaciones. Si siempre hemos tenido lo justo y necesario para vivir sin sufrimiento y penalidades, y aún así nos ha costado, quiero decir, les ha costado a mis padres sudor y lágrimas tener lo que tienen. Por qué me toca a mí apretarme más el cinturón y no a los banqueros, políticos y directivos.

No comprendo que una persona haga que a un banco se precise inyectar miles de millones de euros y se hable de que él se va con millones de euros. Y me pregunto, ¿estamos locos? Qué sume cada partido el dinero que se le otorga en tramas de corrupción, a pesar de ello son capaces de sacar pecho de su gestión, de lo que es necesario y se tiene que hacer. Haber vigilado antes a vuestros compañeros de partido y ese dinero estaría ahora en arcas municipales, regionales y estatales para combatir la crisis. Que yo me apriete el cinturón y pague más por vivir. Que a mí un banco no me dé una hipoteca por mi situación laboral y no tengo pajolera idea de cuándo va a cambiar y me digan, encima, que tengo la culpa por no ser mejor. Por no haber estudiado más, por no haber sacado mejores notas. ¿Ustedes me lo decís?, cuando una persona que es presidente del Gobierno no sabe inglés, a mí me lo reprocháis que no lo sepa para que me pueda ir a trabajar fuera.

Y todos esos políticos y directivos que lo son gracias a los políticos, que dicen que tenemos la culpa porque no somos emprendedores, porque queremos vivir del Estado. ¿Cómo? Somos uno de los países con más políticos y se cuestionan la cantidad de televisiones públicas, la cantidad de funcionarios, la cantidad de personas que se dan de baja y ni uno solo ha dicho nada de la cantidad de concejales de una corporación, de políticos con asignaciones en parlamentos regionales, estatales, en el senado, nada de esa cantidad de personas. Cuántas de ellas tienen empresas. Sé de políticos que han dejado sus negocios cuando han llegado a la política, ¿eso no es querer vivir del Estado?

Tengo miedo de que al final me crea que la situación que padezco es mi culpa por no haber hecho más. Cuando de pequeño he pasado horas delante de libros para sacar buenas notas. En la universidad he intentado por todos los medios ir acorde con mis cursos y sacarme la carrera, cierto que sin grandes ostentaciones de notas, pero tampoco salvándome por los pelos. Hice prácticas cada vacaciones para tener una oportunidad y me llegó un trabajo en el que me parto la cara desde hace años, para ver como cada vez queda menos trabajo y eso de evolucionar resulta una quimera. Rezo por quedarme como estoy a pesar de que es quedarme estancado en mi vida. Muchos sacrificios y después de todo tengo miedo a que venga alguien y me diga “¿y crees qué has hecho bastante?” o “¿y tú tiene motivos para quejarte?” y al final le dé la razón.