Los Reyes llegaron hace unos meses, pero de repente me veo siguiendo a Javier Arenas como si de una cabalgata se tratase. Mi compañero Antonio Montilla, que va con Chaves, dice que me lo voy a pasar muy bien por estas lides y es que el candidato popular lleva una marcha tremenda.
En pocas horas que llevo siendo su sombra he pasado ya por Sevilla, Huelva y Cádiz.
Ha hablado de inmigración y de las intenciones con las que afronta esta campaña electoral. Pero además de la política, en esta ‘cabalgata’ que formamos los periodistas que seguimos a Arenas he aprendido algo más: Que el animal que más vueltas da después de muerto es el pollo asado.
Para vueltas, las que vamos a dar nosotros, ya que Arenas amenaza con hacer 5.000 kilómetros en estos 15 días escasos. Va contrarrloj para llegar al Palacio de San Telmo y desde este espacio vamos a ser su smbra.

