Vuelvo a Cádiz entre una aventura y otra y me encuentro con muchas cosas de siempre; pero también con algunas iniciativas que indican que por aquí el ambiente se mueve, aunque sea un poquito. Una de ellas es Andalucia10, proyecto de la Junta para “dar a conocer la Andalucía más actual desterrando los tópicos, las trivialidades y la frivolidad que se ha venido asociando a esta Comunidad”, según su propia descripción.
Y es que la cosa viene de lejos. Los tópicos. Siempre los tópicos. Dondequiera que vayas y, especialmente, en Madrid, la imagen farolera de Andalucía te persigue sin descanso. Y tienes que volver a decir que no, qué sabes ni cantar ni bailar, que no, que no sabes ningún chiste, que no, que no sabes hacer reír como los de la tele.
Esa imagen demoledora se manifiesta de muchas maneras, a veces de forma descarnada en políticos castellanos o catalanes, a veces de manera más sutil, pero no por ello menos dañina. “Qué bien se vive en Cádiz”, le tienden algunos la trampa al gaditano incauto. “Es que en Andalucía hay mucho arte”, generalizan otros con brocha gorda. “Allí en el sur se vive el fútbol de otra forma”, como si el Bernabéu no se llenara cada fin de semana.
Así que la idea de la Junta está muy bien, solo que se enfrenta contra esa marea complaciente e interesada con una paginita web escasa, muy escasa, muy poco contenido y menos redes sociales, que es donde nacen o mueren estas cosas, a veces de forma espontánea (por ejemplo, ya hay un grupo en Facebook con más de 17.000 fans).
Porque la idea, de eso no hay duda, está muy bien, pero los tópicos se destierran cada vez que Abengoa compite en el extranjero y logra un nuevo contrato, cada vez que un restaurante de aquí consigue una estrella Michelín (enhorabuena a Aponiente, de El Puerto), cada vez que se gana un Nacional de Teatro (La Zaranda) o cuando periodistas andaluces ganan el Premio Europeo contra la Exclusión Social, ahí queda eso. Pero sobre todo y ante todo, cuando tantos andaluces luchan cada día con esfuerzo y talento para ser los mejores en lo suyo, sea en Cádiz, Madrid, Barcelona, Bruselas o dondequiera que les lleve la corriente.


